DESPUÉS DE RECOGIDAS LAS ESPINAS

Tendido boca abajo al borde de la cama con las nalgas separadas y la cabeza lo más inclinada posible, mi Alfa después de entretenerse un rato en la contemplación de mi culo que sumisamente le ofrezco, después de azotarlo y morderlo, humedece con su boca el pequeño y delicado orificio que va a perforar y prepara la penetración con la punta de su lengua. ¿Qué soy ahora que dejo abierta la maquinaria del alma, el tic-tac de un reloj abierto que muestra las pulsaciones del deseo? – Ofrécete – me digo, nadie es capaz de un bello dolor de carnosos pétalos, de entregar su culo en su más ardiente volumen si no es por amor. Nada más tentador que horadar los oscuros abismos del ser cuando es un esclavo quien sucumbe al más fuerte.

Con una mano conduce y maneja el grueso tronco de su polla y con la otra separa mis nalgas; una vez que su furioso glande me ha penetrado, es necesario que empuje con firmeza tratando especialmente de no perder terreno. Ya no siento el alma a la izquierda del pecho, ahora es un alma que no tiene rajas, ni espíritu, ni origen… sólo una brutal y loca necesidad de placer en medio de un sentimiento de dolor y embrutecimiento animal.

A veces, si el orificio es estrechito y pequeño como el mío, se suele sufrir mucho en el momento de la penetración; pero, sin hacer caso a a mis gritos y súplicas de dolor, el verdugo ebrio de poder embiste con su polla gradualmente hasta alcanzar la meta, es decir, hasta que siento que el vello púbico que corona su duro cipote frota deliciosamente mi dilatado agujerito. y lo dilata

– Dime que quieres de mi

– (inaudible)

– No te escucho. ¿Qué carajo quieres de mí? Dí-me-lo

– Ales no puedo pensar ahora mi mente no llega hasta donde llega mi emoción. Estoy castrado por ti. He perdido el corazón por entre los cojines del sofá y no lo encuentro.

– Entonces, pídelo, suplícame.

– Fóllame como un animal hasta el punto que se licúe toda tu alma en mí, por favor, por favor.. “carnéame” (no sé por qué me acordé de Marcus carneando en su granja de Argentina a sus lechoncitos)

Llego a esa nada hambrienta que hay en mí, a ese lugar de la sensibilidad donde cuerpo y espíritu al fin de reconocen y se besan.

Es el momento en el que el macho hambriento prosigue su ruta con rapidez;

después de recogidas las espinas del dolor, todo lo que resta  no es sino un camino de rosas.

Las palpitacionesa gustosas que me producen sus embestidas hacen que contraiga prodigiosamente las paredes de mis entrañas para succionar y acariciar su polla con mi esfínter…¡maldita sea! durante toda mi adolescencia estuve entrenando los músculos de mi suelo pélvico para aprender a redoblar los placeres de un macho alpha, quien ahora colmado de satisfacción y voluptuosidad, no tardará en verter en lo más hondo de mí un esperma abundante y espeso por las lúbricas contracciones que le he proporcionado a su duro y grueso cipote. Es un perfecto código Morse que él recibe después de ajustarse a mí como un guante. Materia viva y carnosa donde ha fabricado a conciencia el molde exacto de su deseo. ¿Cómo describir el inmenso placer que me provoca en mi zona prostática su delicioso prepucio abriendo y dilatando su ojo de polifemo antes de deslecharse?

Ya no puedo pensar en mí, pero sí en la carne, en el sentido sensible de la palabra “carne” antes de que mi pensamiento se derrube definitivamente.

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FASE LACTANTE

Fotografía y texto reblogueados de:  http://germanayax.blogspot.com.es/2015/12/fase-lactante.html?zx=618b9fff2541625c

mysamamantarcachorro

Desde su iniciación y hasta el primer mes más o menos, lo ideal es que el cachorro se alimente de la leche del Amo.Se trata de la llamada fase de lactante.
Además, tomar la leche de su Dueño le ayudará en un futuro en temas de relaciones sociales, ya que el primer vínculo social de un perro se establece con su Amo.
El tipo de leche que consumimos los humanos no es válida para un cachorro, como tampoco es válido cualquier tipo de biberón.
Tanto uno como otro deben ser específicos para cada cachorro.
Por suerte, ambas cosas las posee su Señor.
Señor Germán

(Dom/sum) “COME HERE, FAGOT”- Koldo.In

Advertencia: este post (Dominación/sumisión) contiene imágenes y descripciones explícitas que pueden molestar y desagradar a algunas personas. 

Dentro de la sección “jeu à deux”, en esta ocasión ha sido Koldo.In quien me propuso esta colaboración.  Colocándome en una situación que él me sugirió, le fui respondiendo y “obedeciendo” tal y como yo actuaría y reaccionaría en esas circunstancias. Como el esclavo pussyboy que soy.

A última hora, el gimnasio de mi cuñado Jokin (es el novio de mi hermana Edurne), estaba a punto de cerrar, sólo quedábamos cuatro rezagados. Enaitz y yo, logramos convencer a mi cuñado para que nos dejase entrar media hora en la sauna mientras que él ultimaba todo para el cierre. ¿El motivo? un mutikotzarra (chavalín) rubio, tímido, delgadito pero con un cuerpo armónico y de buena constitución; pero sobre todo, con un ipurdi (culo) redondito y muy follable.

– Ondo dago, de acuerdo. Os dejo una horita más mientras ordeno y dejo esto listo para el lunes.

Edu y yo solíamos ir casi siempre (excepto los sábados) a los 8’30 de la noche a un gimnasio del barrio de Abando cerca de nuestro apartamento porque era la hora a la que mi alfa salía de currar. Era un miércoles de febrero y hacía un frío tremendo, pero dentro del local se estaba bien. Edu me llamó al móvil para decirme que no tenía cuerpo esa día para ir al gym, pero ya que yo estaba allí aprovechase la hora e hiciese mi rutina de ejercicios. Además del encargado, éramos tres los que quedábamos aún dentro; les conocía sólo de vista porque al ir siempre acompañado de mi Alfa, no me atrevía nunca a mirar a otros chicos.  Por su modo de hablar y comportarse parecían los típicos canis de barrio que se saben poseedores de un cuerpo fibrado y apetecible, y no pierden ocasión de lucirlo.. El tipo de machos que disfrutan exhibiéndose ante las chicas mientras compiten entre ellos por demostrar quien levanta más peso o hace más series de abdominales. Cuando entré en la sauna, ellos ya estaban dentro completamente desnudos; al verles, me cubrí con una toalla a la cintura. No pararon de hablarse al oído y sonreír; no pude entender lo que decían porque hablaban en euskera. Tras 15 minutos de calor sofocante salí a darme una ducha fría. De reojo y disimuladamente, vi como los dos asomaban sus cabezas por la ventanilla de la sauna sonriendo aún con más descaro que antes.

 Enaitz y yo nos asomamos a la ventanilla para ver al mutila (chaval) ducharse. A pesar de que las duchas tenían una mampara de vidrio traslúcido, podíamos comprobar que el mutikotzarra era muy follable y estaba receptivo.

– Koldo, oso beroa jartzen ari naiz (Koldo, me estoy poniendo muy cachondo)

Cuando volví a entrar, uno de ellos, el más alto y un tanto chuleta, me soltó del tirón lo siguiente:

– Tú debes ser de los que le gustan que le den caña, al menos eso es lo que nos han contado. Tienes un cuerpo muy bien proporcionado y creíamos que eras atzerritarra (guiri) hasta que te escuchamos hablar con Jokin. Hoy no ha venido ese tío que te controla todo el tiempo ¿es tu macho?

 

No supe qué responderle.

 

– Míranos bien ¿Dirías que Enaitz y yo estamos a la altura de los tíos que te gustan ¿Te molan nuestras pollas?

 

Me senté en el banco para disimular como pude el terror, y al mismo tiempo, la enorme excitación que me producía todo aquello. En ese tipo de situaciones el miedo me paraliza por completo (más aún si son desconocidos) y si encuentro una mínima salida, no tardo un segundo en salir huyendo del peligro. En verdad, los dos eran atractivos y estaban muy bien dotados, la polla de uno de ellos (la de Koldo), además de grande, era gruesa y contundente. Cuando un tío se empieza a tocar el nabo y los huevos, se los aprieta en sus manos para enseñármelos descaradamente, es una visión casi imposible de soportar para mí, no puedo controlar la respiración: Toda esa testosterona emanando de sus cuerpos masculinos e impregnando el espacio comienza a excitarme… yo también sufro una transformación: La areola de mis pezones aumentan un poco de diámetro al tiempo que éstos se vuelven más grandes y turgentes. Comienzo a respirar entrecortadamente y se me enciende la cara y los labios.

El mutila se dirigió de nuevo a la ducha, tenia la cara sofocada y la piel caliente jejejej.., pero esta vez Enaitz y yo nos metimos dentro con él. En el estrecho cubículo, Enaitz por delante y yo por detrás le aplastamos como un sandwich. Tenía la piel muy suave y le ardía bajo el agua de la ducha… mientras que mi kidea Enaitz le pellizcaba y mordisqueaba los pezones, yo le manoseaba las nalgas y le tapaba la boca con una de mis manos bloqueándome el cuello con el brazo y apretando mi cuerpo contra el suyo. Tenía ese tipo de culito que más gusta y más me pone: sin un puto pelo, redondito, suave, durito pero pellizcable, el culito que da gusto azotar porque rápidamente se calienta y se pone rojo, y comprobé que su agujerito era pequeño y estrechito cuando se lo toqué con uno de mis dedos. Me gusta saber que mi polla le va a abrir y se va ajustar perfectamente al tamaño de mi polla, Me flipa sentir como su culo se va amoldando a mi polla. Y también me excitó mucho sentir su corazoncito palpitar de miedo mientras lo tenía apretado con todas mis fuerzas.  Gemía muy calladito cuando Enaitz le mordisqueaba y chupaba las tetillas…

Es casi imposible describir lo que un pussyboy es capaz de experimentar en esos momentos, cuando  siente la polla de un macho recorriendo la hendidura de sus nalgas y toma conciencia de su grosor y tamaño justo cuando la siente sobre su pussy queriendo entrar. Durante unos segundos, el que tomaba la iniciativa en  todo (Koldo) estuvo refregando instintivamente su polla sobre la zona de mi perineo, la que va desde la base de mis testículos hasta mi ojete (¿Cómo pudo saber que es una de mis zonas más sensibles y erógenas? si hubiese continuado un poco más me hubiese provocado un intenso orgasmo), con el dedo índice primero, y luego con otro dedo más, empezó a hacerlos vibrar sobre el anillo de mi agujerito provocándome un gustazo increíble. Acercó la cabeza a mi cuello y tras lamerlo y mordisquearlo suavemente, le escuché decir: “Tengo ganas de mear antes de follarte, quédate quieto y no te muevas”. No tardé en sentir la potencia de su chorro de orina caliente sobre mi ojete y circular como lava líquida por el canal de mis nalgas hacia arriba. Su compañero (Enaitz) provocado quizás por un efecto mimético no tardó en imitarle; comenzó a mearme sobre mis ingles estimulando mi pene y testículos … entré en un área subspace donde ya es imposible pensar e inútil la voluntad. Me los imaginé eyaculando con la fuerza y potancia que empleaban al orinar. Abrí un poco más los muslos y mis nalgas para gozar de sus  cálidos.

– Te vamos a dar lo que te gusta, mutil. Hoy te vas a enterar lo que es estar con tres tíos machos de verdad.

El tercero al que se referían era Jokin, el dueño y encargado del gimnasio, que tras presenciar unos minutos la escena se unió a los otros dos.

– Jokin, esta pequeña zorra necesita que le demos caña. Está suave, tierna  y calentorra como una gata en celo. Dijo Koldo

Aún húmedo de la ducha me tumbaron sobre una de las camillas destinadas a que los clientes se relajasen después de la sesión de sauna. Me sujetaron las manos a la espalda y con los cordones de sus chándals y zapas me ataron de pies y manos hasta inmovilizarme. Uno de ellos, buscó en el interior de su mochila de donde sacó una manzana que introdujo en mi boca a modo de mordaza. Me azotaron hasta que mi culo se destensó y relajó.

– Me pone a mil ese culito de nenaza que tienes, te voy a follar con la lengua para que te mueras de gusto, maricona. Este cabronazo como es tan rubio no tiene ni un pelo en el culo. Lo siento por ti mutikoa, se nota que eres estrechito.. pero te vamos a follar a lo bestia..

Introdujeron por turno sus dedos lubricados con saliva y crema hidrantante en mi ojete. Me estremecí de gusto cuando escupieron uno a uno en mi agujero caliente para acabar penetrándome con sus dedos. Eran tres machos calientes cada vez más excitados a causa de toda la adrenalina y testosterona que producen sus cuerpos y les obliga a ser aún más feroces y dominantes. Son machos que necesitan sexo fuerte y salvaje como algo inherente a sus naturalezas y carácter. Me forzaron a tragarme dos pollas a la vez, disfrutaban compitiendo entre ellos por quien era el más dominante y el líder del grupo. Las comisuras de mis labios apenas podían abarcar esos enormes cipotes. Se fueron turnando para que les hiciese a los tres una buena mamada. Después, de penetrarme los tres, colocándose frente a mí, dos de ellos ( Enaitz y Jokin) se corrieron en un vaso de plástico compitiendo por quien llenaba más de leche el recipiente.

– Esta puta está deseando que la preñen, se muere por recibir toda esta lechada.

Koldo (a esas alturas y por su comportamiento ya sabía que era el alfa de los tres) se subió a la camilla y me montó como un semental. Aunque mi ojete estaba ya lo suficientemente lubricado sentí un dolor inmenso cuando me perforó con su potente capullo para a continuación, hundir por completo su polla en mí. Me embestió con furia como sólo saben hacerlo los machos alpha seguros de sí mismos. Enaitz fue vertiendo, poco a poco, el semen que contenía el vaso sobre mi raja para ir lubricando la polla de Koldo que no paraba de follarme. Un pussyboy como yo, convenientemente excitado y con su pussyvagina lubricada y estimulada sabe como ajustarse como un molde perfecto a la polla de quien le penetra. Sabe como mover el culo, caderas y cintura para proporcional el máximo placer a su macho alfa. Un pussyboy ha entrenado lo suficientemente bien su garganta, labios, lengua, manos y pussy.. para no ser un simple sumiso pasivo. A un pussyboy no sólo se “la metes por el culo” la experiencia es mucho más gratificante y maravillosa… por eso su alfa le da el título de “gatito” con su pussy siempre caliente y receptivo única y exclusivamente para él, su dueño.

– Fóllala bien Koldo, ve metiéndo toda nuestra leche dentro de su agujero.. Ostia puta que morbazo tiene este niño. 

Sentí claramente como iba entrando en mí todo el semen que contenía el vaso hasta no quedar ni gota. Entre risas cómplices, pero sin apenas poder disimular el morbazo que les producía todo aquello, Enaitz, sacó por unos momentoscon su mano la polla de Koldo de mi culo, y tanto él como Jokin con los dedos recogiron los restos de leche que se desbordaban de mi ojete para volverlos a introducir de nuevo en mis entrañas. Al poco tiempo, sentí las sacudidas y gemidos de Koldo vaciándose a lo bestia a través de un surtidor de esperma caliente. Temí que toda esa carga terminara saliendo por mi boca.

 

– Ostias, qué gustazo da follar a esta putita. Le cabe todo esto y más. Hacía tiempo que no echaba un polvazo de ésos que se te crujen los huevos cuando te corres. 

Me bajaron de la camilla, desataron los cordonescon los que me tuvieron atado, y ellos mismos se encargaron de ducharme y vestirme. Sacaron un bote de colonia de mi mochila y me peinaron. Noté que les daba cierto morbo verme vulnerable y sumiso como un niño.

– Y ahora, Javi,  nos vamos los cuatro a la taberna de la esquina a que nos invites a unos navarritos (vino). De premio, te llevas dentro la leche de tres pedazos de machos. No te quejarás ¿eh? Estás bien preñada yo diría que hasta te han crecido un poco las tetitas. 

En la taberna les vi contentos y eufóricos, más chulos y masculinos si cabe. De vez en cuando se hablaban al oído (peron en castellano) para acabar riéndose a carcajadas. Las tres rondas de navarritos hicieron que se deshinibieran y me mostrasen un poco de afecto y cariño

– Nos lo has hecho pasar de puta madre, mutila. No pasa nada, estamos entre colegas. Nosotros tenemos entre las piernas lo que a ti te pone caliente a rabiar y tu tienes un morbo que te cagas, no te hace falta ni tener coño. A los tíos como nosotros nos gusta follar a lo bestia y dando caña a tope a alguien sumiso como tú, dominar a una putita que chorrea de gusto ante un buen nabo. Tienes un buen culo tragón,eso me pone a tope. Por supuesto que lo vamos a repetir pero la próxima vez lo harás sólo conmigo en mi coche o donde yo te diga. Y ya sabes, la boquita bien cerradita porque no conviene para nada que se entere el tío con el que estás. ¿Te folla tan bien como nosotros? seguro que no. Dime, ¿estás a gusto con toda nuestra leche dentro? jejejeje tienes carita de perrita preñada. Me das un morbazo que te cagas, tío. Me encantan los chicos dulces y sumisos como tú.. y estoy seguro que serás tú el que venga muy pronto de Sevilla a buscarme ¿Me equivoco? gau onak, mutikotzarra

– Gabon, Koldo.

 

Mi propiedad — M&S

Y cuando noches como la de anoche, me siento tan perdido y despellejado.. de repente, una revelación más, oigo la voz poderosa del macho alfa.  Tembloroso y gimoteante como un cachorro estraviado, busco el calor de la madriguera.

 

Sumisos que uso y dejo, que comparto, que me prestan o alquilo, que con mas o menos gusto regalo a otros; de esos hay muchos.Pero si considero a un esclavo de mi propiedad; ¡ah señores! ¡con ese no se metan!Despertarían mi instinto asesino, mi agresividad descontrolada.Seria capaz de destruir y destruirme luchando por mantener mi…

a través de Mi propiedad — M&S

JEU À DEUX – HABITACIÓN 322

Hola amigos, en esta ocasión os presento un post distinto a todos los anteriores. A saber: hace ya varias semanas, se me ocurrió proponerle a alguien al que no conozco personalmente y ni tan siquiera he visto (sólo por mail) escribir un texto en común  imaginándonos una situación concreta para el encuentro, e incluyendo diálogos, acotaciones, etc..  para que tanto uno como otro intercalásemos – en los espacios en blanco de ese texto que escribiríamos en común -, nuestras reacciones, sensaciones, y diálogos a modo de respuestas. No sé si me explico… Es como si tuviésemos una cita a ciegas “virtual” o, mejor dicho, una cita por “escrito”. ¿Qué ocurriría si nos “viéramos” en un café, nos citáramos para pasear, hacer un viaje, ir al cine  o… ¿por qué no, para un encuentro sexual y punto? ¿cómo reaccionaríamos ante lo que nos proponen en ese texto, qué diríamos, qué nos gustaría hacer o que nos hicieran… etc?

Pues bien, el experimento con este desconocido se llegó a hacer, a mí personalmente me gustó el resultado, pero de un modo u otro, se dejó en stand by…  Hoy lo recupero dejando “mi parte” y dejando en blanco la suya para haceros una idea de lo que os hablo. He decidido llamar a esta sección “jeu à deux” (juego a dos) , quién sabe si podría ser a tres… El desconocido, fue quien me envió primero su parte , y yo fui intercalando mis reacciones, sensaciones y pensamientos a modo de monólogo interior.

Empieza él (su parte son los espacios que están en blanco y con puntos… tendréis que imaginaros qué dice y que piensa. Os prometo que esa parte sí existió) allá vamos:

Hoy , jueves 26 de mayo 2016, Anónimo  ver blog me da permiso para incluir su “parte” tal y como recibí el texto original.

Los dos en un hotel. Hemos estado haciendo turismo y llegamos cansados a la habitación. Me tumbo en la cama, sudado, me quito las zapatillas y acudes, como buena perra, a desvestirme mientras lames todo mi cuerpo y me limpias el sudor con tu boca.

Ha sido un día precioso. He permanecido en silencio casi todo el tiempo pero muy cerca de él siguiendo sus pasos, observando todo lo que le llamaba la atención, descubriendo el mundo, la ciudad, a través de sus ojos. Nos ha tocado la habitación 322 con un balcón que da a un jardín interior. Está cansado porque no ha parado ni un segundo en su afán por verlo todo, se ha tumbado en la cama pero con las piernas flexionadas y apoyadas en el suelo, eso significa que quiere que le descalce y le desvista lenta  y amorosamente.. Mmmmm, percibo su olor. Me ha ordenado que empiece por  lamerle el cuello, el pecho, los brazos.. los echa hacia atrás y me ofrece sus axilas. Acerco mi rostro y lo restriego por esa zona como quien se adentra en un bosque, como el cachorro que se impregna con el olor de su macho. Aunque como quien dice nos acabamos de conocer, me gustaría expresarle que “comunión contigo es darte todo el placer que te mereces, alegrarte la vida, liberar tu energía sexual y hacerte más fuerte a los ojos de los demás. Comunión contigo es aumentar tu poder carnal y mostrarte toda mi devoción, respeto y obediencia. Comunión contigo es aprender a descifrar el lenguaje de tus deseos, aprender a escucharte, a respetar tus silencios y a entender tus enfados.

Estoy a sus pies abrazado a sus piernas, esperando una señal, una orden…

Me siento adorado como un dios pero quiero más, necesito que esta situación se convierta en una en la que tú tengas bien claro quién domina aquí y he decidido dominarte claramente, hablarte para que te veas obligado a escucharte a ti mismo.

No sé qué puede estar pensando ahora, y tampoco me atrevo a mirarle hasta que él me lo pida.

–  – Cómeme los pies, cerdo.

Quiere que le coma los pies. Los sostengo en mis manos como si de una ofrenda se tratara.

Daría lo que fuese por besarlos pero eso tal vez le enfadaría porque seguramente no quiere muestras explícitas de afecto. Lamer tus pies, M. es demostrarte la admiración que siento por ti como hombre. Gracias por concederme la bendición de estar a tu lado. Ha separado los muslos y elevado sus caderas un segundo para mostrarme como le abultan sus genitales bajo los calzoncillos. Él es el altar, y yo su fiel siervo.

– Pasa bien la lengua entre los dedos ¿te gusta?

  (Patada suave con el empeine, en la cara)

– ¿Qué, cómo se dice?

Sí, amo

– Así me gusta, lámeme las axilas.

Ahora sí, esta vez ha sido una orden clara y directa: Quiere que aplique mi lengua entre los dedos y lama sus axilas. Debo concentrarme en deslizar mi lengua con la delicadeza de un insecto sobre su epidermis. No me ha hecho daño, tan sólo ha calentado mis labios y mejillas para oxigenar mi cerebro. Le miro, me atrevo a mirarle… es mi mirada de devoción la que empieza a estimular y producir semen en sus testículos, y la suavidad de mis labios tras el golpe los que le comunican el fervor de mi plegaria.

Y me relajo mientras mi perro me está lamiendo los pies y las axilas que desprenden un olor a macho sudado impresionante. Cojo su cara con mis manos, le suelto una pequeña cachetada, y le señalo mi polla.


– Cómemela mientras me miras a los ojos.

Quiere que se la coma. Ha separado sus piernas cono quien abre las puertas de un templo para aprisionarme entre sus muslos y hundir mi cara en su vello púbico. Durante unos segundos me limito a olerle la polla, sé que le gusta marcarme con su olor.. pero cuando he tratado de sacársela de los calzoncillos me ha dado un abofetada. Eso me pasa por incunplir una orden y, en consecuencia, recibo mi castigo. ¡Vaya! se le está poniendo dura y no ha tardado en asomar su capullo aún envuelto en su funda de piel coronado por una gota transparente que se derrama como una lágrima viscosa. No puedo más. Se la saco del todo y rodeando con mi mano ese hermoso cilindro de carne, empiezo a pajearle lentamente. Su polla es gruesa y caliente, suave y turgente. Con su mano sujetando la mía, desde la base del tronco a la punta de su glande conduce mi mano para indicarme qué ritmo e intensidad debo seguir, pajearle como él lo hace cuando está a solas. Me encanta ver como aparece y desaparece su capullo en el hueco de mi mano lubricando el anillo que forman mi pulgar e índice. Se incorpora del extremo de la cama, y se dirige hacia la cómoda que hay enfrente. ¿Qué sucede? ¿He hecho algo mal?

Me había asustado, no pasa nada. Se ha levantado para pillar un cigarrillo. Al caminar, observo como sus testículos se balancean entre los muslos. Tiene unos huevos grandes y sólidos. ¡Por favor! deja que te los bese y sujete en mis manos para ver ese óvalo perfecto que fornan cada uno en la bolsa que los sujeta y contiene. Abriría la boca, y uno a uno, los lamería hasta hacerlos flotar sobre mi lengua. Los succionaría como se engullen los besos… Esto es lo que más deseo en estos momentos. Con el cigarrillo humeante en los labios, me mira y sonría. Tiene ganas de relajarse y seguir disfrutando de comida de pies, polla y axilas

– ¿Quieres maría? Gánatela.

Y empieza a hacerme una frenética mamada que me hace llegar casi al cielo pero deseo hacer las cosas de modo más calmado. Con más tiempo.

(Señalándome en dirección a su polla que goza de una enorme erección)

Con su hermoso cetro en mi mano le realizo pequeñas presiones a modo de código Morse, y como respuesta recibo por su parte la respiración caliente de sus pulmones y el palpitar de su sangre. Ahora le estoy trabajando el abultado capullo sólo con los labios y la lengua con diferente ritmo e intensidad: desde mamar delicadamente como hace un cachorro a su ubre, (saboreo su flido preseminal) hasta emepazar a tragármela entera formando tres anillos frenéticos (boca y dos manos) sobre el tronco de su polla. Me hace una señal… ha estado a punto de correrse y quiere gozar más, mucho más..

Se acerca a mí con el gigarrillo en la mano ¿Qué pretende?

– – ¿Quieres maría? Gánatela.

Y empieza a hacerme una frenética mamada que me hace llegar casi al cielo pero deseo hacer las cosas de modo más calmado. Con más tiempo.

No, no me apetece fumar, no es el humo lo que más me embriaga, sino el olor almizclado que desprenden tus feromonas. Perdóname, no he podido contenerme. De nuevo otra señal.

Arrodillado a sus pies y con las manos cruzadas sobre mi espalda, he comenzado a chuparle la polla con verdaderas ansias. De repente, coloca su mano rodeando mi cuello como si quisiera notar en mi garganta todo el volumen y longitud de su verga como si yo fuese un fakir tragándose una espada. ¿Es eso?

Me equivoco de nuevo, se trata de una señal que me hace para que vaya más lento, quiere ser él quien controle el ritmo como buen macho alfa. Un hilo de saliva se me descuelga de los labios; con uno de sus dedos él lo recoge y hace regresar a mi boca. No desaprovecho la oportunidad de chuparle ese dedo travieso.. Bien! me ha sonreído, es señal de que le ha gustado. Me introduzco el dedo y su polla conjuntamente y continúo chupando, mamando , devorando…

– Poco a poco, hasta el fondo y mirándome a los ojos. Lo hemos hablado muchas veces, tienes que mirarme a los ojos, necesito encontrármelos mientras me la comes para sentir que te domino, que esto es algo único para mí.

Quiere que vaya más lento y que no deje en ningún momento de mirarle a los ojos. Asiento con la cabeza.. quiero decirle: sí, mi dueño y señor, no apartaré mi vista de tus ojos ni un solo segundo. Pero no digo nada. Hoy le veo más alto y poderoso que nunca, quizá se deba a que estamos en una habitación de hotel y fuera de nuestros espacios habituales. Me gustaría decirle en este preciso instante, que para mí es el hombre más hermoso de todos, mi macho alfa. Tiene una mirada penetrante y cautivadora. No, no debo desconcentrarme.

Está sujetando mi cabeza entre sus manos y aumentando el ritmo de sus embestidas. No debo pensar en otra cosa que en proporcionarle el mayor placer posible. Soy un interruptor eléctrico, como quien enciende y apaga una lámpara… él me abofetea para que me detenga, para que vaya más rápido, más suave, más lento, más prieto. Un momento, le escucho respirar más rápido y agitado ¿Va a correrse?

(Se la saca de la boca y le arreo un bofetón)

– ¿Te gusta comer polla?

Claro que me gusta ¿cómo me puede preguntar eso? pero también me muero por decirle que su polla no es sólo un apéndice separado del resto de su cuerpo, lque la sangre que engrosa el tallo esponjoso y duro de su falo es la misma que circula por las venas de sus poderosos brazos. Te amo desesperadamente M… M, de macho, hombre en su conjunto.


– Dímelo con mi polla en tu boca, puto.

No quiere que hable, si tengo que decirle algo que sea con su polla dentro de mi boca. Lamo y succiono uno a uno sus huevos para calentar la simiente que más tarde verterá en  mi puta cara de esclavo. Voy a hacerle una señal vertical con la punta de mi lengua sobre el capullo para hacerle saber que “sí”, que me gusta mucho el sabor y textura de su cipote.

¿Captas mi señal? mira, deslizar vertical e intermitentemente mi lengua sobre el frenillo de tu glande ,arriba – abajo, arriba-abajo, significa “sí”..

Me contesta, pero quiero más.

– Ahora díme el alfabeto, venga.

 Sí, ha captado mi señal y respuesta a su pregunta,  Me propone un juego que vio una vez en un vídeo porno.  éste es el vídeo en cuestión Dice que le encanta que se lo hagan. Se trata de ir diciendo el abecedario completo con su polla dentro de mi boca y sin parar de mamársela.

Aaaa… abro la boca y el paladar lo máximo posible para para que ese dragón que escupe fuego sagrado rellene por completo mi cavidad sonora.

Bbbb… Los labios se suavizan para acariciar el glande con la delicadeza de un beso

Cccc… la lengua quiere intenta reposar sobre los dientes superiores pero en su camino se encuentra un cilindro carnoso, vibra justo sobre el frenillo del glande, él te retuerce de gusto.

y así continúo recitando el abecedario entre gemidos y gruñidos como un animal conectado a sus instintos más primarios. El sonido de mi propia voz como si de un mantra se tratase, me transporta a otra dimensión. Sólo me queda una pequeña luz de entendimiento, como aquel hombre primitivo de las cavernas que adecuó sus cuerdas vocales para gritarle al mundo que sentía hambre, un hambre inconsolable de saber y trascender.

Y como en otras ocasiones, empieza a decirme el alfabeto entre arcadas que le provoca mi gruesa polla en su garganta; es un verdadero placer verle mirándome a los ojos mientras se esfuerza por comérmela, complacerme y respirar.

(*) Éste es el vídeo al que él se refería…  click aquí  mirad como un alfa goza y sabe hacer gozar a su beta. El pussyboy  lo hace muy bien, me identifico plenamente con él,

 

TERMINOLOGÍA 4 – la jaula de castidad

Hace unas semanas intenté contaros algo sobre estos artiilugios cuyo uso se está extendiendo como la pólvora . A algunos esclavos y sumisos les encanta y les van bien, en mi caso, fue todo lo contrario, tal y como expliqué aquí.

Empecemos por los problemas e inconvenientes que pueden causar este aparato:

1) Te duele el anillo de la jaula – tira ligeramente de tus bolas y aplica aceite de coco alrededor de ellas y sobre el área alrededor del anillo. El aceite de coco proporciona suavidad y humedad y sus efectos duran más tiempo. 2) Tus bolas se encogen durante el tiempo frío – esto es normal. Procura ducharte con agua calentita y permanecer en un lugar cálido para que tus testículos se relajen y sujeten bien. 3) Alguna de las dos bolitas o las dos, se han salido del anillo: pero alma de cántaro ¿pensabas que eras el caballo de El Espartero? – esto significa que deberías haberte conseguido un anillo más pequeño. Si logras poner tu dedo índice a través del anillo, entonces es demasiado grande. El anillo debe estar lo suficientemente apretado pero sin cortar la circulación. 4) Tu jaula gira o se  tuerce – Asegúrate de usar ropa interior tipo algodón elástico. Los Boxer no son los más indicados para la castidad. Te irá bien cualquier calzonzillo o slip con  bolsa para mantener las cosas en su lugar. 5) Tus bolas te duelen ¡ Ay pobre! Esto también es normal. Como tu amo no te permiteque te corras ni liberes tu carga como un verdadero hombre, puede que toda esa acumulación sea la causa de que tus testículos estén llenos y apretados. ¡Tienes que ser obediente y aprender a aceptar tu estilo de vida de castidad! Cuando la mente es fuerte, entonces el cuerpo puede superar cualquier cosa. 6) La jaula te tira del pelo ¡esto es el colmo! ¿aún no sabes que no deberías tener ningún vello púbico?. Eso es para los hombres. Los Subs deben permanecer siempre suaves y rasurados. Tienes que afeitarte todos los días. Tengo la suerte de no ser nada velludo, tan sólo una leve pelusa rubia por todo el cuerpo, imperceptible a la vista y al tacto. Ni a mí ni a mis alfas les gusta que me afeite, rasure ni depile el escaso vello púbico.7)¿Cómo limpiar tu pirula si la tienes sin cortar, o sea ,uncut? – Debes mojarla con agua tibia y jabón de ph neutro: retira la piel del prepucio y muévelo arriba y abajo, Inserta la punta de un cepillito de cerdas ultrasuaves y limpia concienzudamente. Aclara y repite la operación varias veces.

¿Por qué se usa?

Mirad la genial descripción que hace ayaxSG en su blog

El principal motivo por el que se usa o se ordena colocar este aparato es para que al esclavo le resulte imposible tocarse o masturbarse en presencia de su amo y adoptar únicamente el rol pasivo-receptivo en el sexo oral y durante la penetración . Esto se logra cubriendo sus órganos genitales con una jaula de castidad que impida cualquier estímulo físico. Este protector se mantiene en su lugar con una cerradura. El esclavo puede o puede no tener la llave. Pero si se utiliza convencida y seriamente, lo habitual es que el esclavo no tenga acceso a la llave. Esta

situación es lo que se llama una regla terminante. Bajo esta regla terminante, toda la responsabilidad de la conducta sexual del esclavo se transfiere enteramente al poseedor de la llave, y cuando se toma totalmente en serio,el carácter de la castidad deja de ser algo autónomo y pasa a ser una cuestión que depende exclasivamente de la coluntad del amo.

 

Es necesario recordar que el uso de la jaula de castidad convierte al esclavo totalmente dependiente del portador de la llave (su amo), ya que únicamente de su dueño depende que se lo quite para poder masturbarse, o recibir cualquier estímulo en sus órganos genitales.

Aunque la mayoría de los diseños de las jaulas de castidad disponen de un orificio de salida de la orina, la realidad es que los órganos externos han de limpiarse muy a menudo ya cualquier residuo de orina si no se limpia, generará  un olor desconcertante y posiblemente ofensivo para el amo, a menos que ése sea el efecto deseado para la humillación del sumiso. En todo caso, los residuos de orina dejados durante mucho tiempo, pueden provocar irritación en la piel.

 

El cinturón de castidad es un elemento de juego con una gran carga erótica, y proporciona al Dominante la sensación de poder absoluto sobre la sexualidad de su sumiso, ya que se puede utilizar como elemento de castigo o para la privación total de estímulos externos en los órganos genitales durante el juego. Puede convertirse en un elemento fetichista de primer orden.

Mi propia interpretación, (por supuesto subjetiva y muy personal):

A la mayoría de los potros, el jinete los monta casi desnudos por supuesto – es importante que las nalgas (grupa) estén totalmente expuestas y accesibles para los “estímulos” vitales del látigo cuando el amo-alfa comienza a galopar sobre la colina del placer. Mantener al animal desnudo permite que el sudor circule libremente en  verano, por lo que puede trabajar más duro y durante más tiempo, y en el invierno, se le obliga y motiva al potrillo a que esté constantemente en movimiento, y de este modo, mantenerlo siempre caliente.

El problema es qué hacer con el pene del esclavo – muchos propietarios de estos potros, cubren los genitales del sumiso con un suspensorio de cuero a modo de  “bolsa de caballo”. El problema con esto es que la bolsa debe ser eliminada cuando el animal necesita orinar, y la cadena o correa que va desde la parte inferior de la bolsa a través del perineo del esclavo hasta la cintura y entre sus nalgas, pueden provocar rozaduras y dolor tanto al potrillo como al jinete que lo monta (aparte del hecho de que muchos propietarios encuentran estas cadenas y correaasa la cintura estéticamente desagradables). A mis alfas, por ejemplo,  les gusta ver la espalda del animal totalmente desnuda.

 

Este accesorio a modo de jaula castidad goza de amplia aceptación entre algunos propietarios, por lo tanto: una vez bloqueado el pene del animal, fracasa cualquier intento de erección y excitación sexual. El pene del esclavo está siempre dirigido hacia abajo para que pueda liberar algunas gotas de líquido preseminal pero sin permitirle jamás llegar a eyacular. Muchos propietarios están plenamente convencidos de que las erecciones y eyaculaciones “debilitan” a su potro, quien debe guardar y emplear toda sus energías para servir a su dueño.

El potro, por supuesto, se ve totalmente incapaz de quitarse el dispositivo sin la llave especial, y una ventaja adicional de este accesorio es que permite al amo la total dominación y el control más exhaustivo incluso en los caballos más grandes.

En mi caso, a mis alfas no les ha gustado que utilizase éste ni cualquier otro tipo de artilugio que resulten artificiales y sofisticados a la vista. El único atuendo que me permiten es la piel desnuda, nunca me han dejado hacerme tatuaje alguno, ni el más mínimo piercing. Sin embargo, ellos, en su mayoría, sí lucen  sobre sus cuerpos hermosos tattoos con mayor o menor fortuna.en cuanto a estética.

 

Como ya he contado en numerosas ocasiones, al macho alfa le incomoda ver los genitales de su pussyboy porque considera que como él es el macho dominante, no puede existir  más polla que la suya. Mi técnica consiste en cubrir mis genitales con las manitas y estirarlos en dirección al ombligo (si estoy cara a cara con él tendido en la cama o montado sobre su polla), eso deja despejadas mis ingles y expuesto el perineo. Mi alfa enormemente excitado y fuera de sí, introduce la polla por la interseción de dos de mis dedos y me folla con intención de que mi pene funcione a modo deexcitado y abultado clítoris y continúe lubricando o, en algunos casos, para provocarme un intenso orgasmo. A continuación, introduce todo mi esperma en mi agujerito para dilatarlo y lubriarlo… y entonces, da comienzo una brutal follada por su parte hasta vaciar por completo el contenido íntegro de sus huevos.

(SM) LA NAVAJA

Advertencia: este post contiene escenas de dominación y sado-maso explícitas. A quien le desagrade este tipo de situaciones, puede evitarse la lectura.

A el- Moi (ya os hablé de él en otra ocasión) solía llevarme en su coche al parque de Pino Montano; en aquella ocasión había quedado allí con dos colegas suyos de total confianza. Eran las 2 de la madrugada, noche cerrada. Esperamos un rato, él al volante y yo en el asiento del copiloto, hasta que parapadearon las luces de otro coche, y a continuación, ver acercarse a sus colegas hasta colocarse ambos en la ventanilla delantera de mi asiento. Pegados al cristal, sus paquetes (uno en vaqueros, el otro con chándal) me resultaron bastante apetecibles..

– ¿Qué estás mirando Javi? ¿Acaso te he dado permiso para que los mires?

Visiblemente cabreado, El-Moi  (por aquel entonces mi alfa) me vendó los ojos con una camiseta sudada del gimnasio, y a continuación, me ató de cuello y manos al volante. El roce metálico de las cadenas y esposas me estremecieron de frío, la incertidumbre ante lo que podría sucederme me helaba la sangre. De repente y sin previo aviso, el-Moi, de un manotazo aplastó mi rostro contra la ventanilla derecha. Oí las risas de sus colegas desde el exterior, bajar lentamente el cristal de mi asiento y entrar una bocanada de aire frío nocturno. Sujeta aún mi cabeza por el puño de mi amo, la hundió entre las piernas de su amigo a través de la ventanilla; aspiré  profundamente el olor que se desprendía de la cremallera abierta y el abultamiento que percibía claramente bajo la tela de los vaqueros. En contraste con el frío nocturno, la polla de aquel desconocido, además de gruesa, suave y morcillona, estaba deliciosamente caliente cuando comenzó a refregármela por la cara. Abrí la boca para hacerle una mamada pero mi amo subió de nuevo el cristal de la ventanilla.

– Estás hambrienta de polla, eh? en cuanto hueles la polla de un tío empiezas a chorrear de gusto como una putita. (Acercó su boca a mi oído y mordisqueó mi oreja) Saca la lengua y lame el cristal como una perra – ordenó

Fue entonces cuando oí el inconfundible sonido de una navaja al abrirse, y a continuación,  el filo de acero deslizarse por mi cuello; me estremecí, inmóvil no me atrevía siquiera a respirar… bajó de nuevo la ventanilla y recibí en mi boca un capullo grueso, duro y jugoso, cubierto de líquido preseminal.

– Chúpamela bien, rubio – dijo el colega que estaba afuera. Cómeme la polla con esa boquita carnosa que tienes.

El acto de mamar calmó en cierto modo mi miedo y ansiedad cuando el-Moi empezó a rasgar mi camiseta con la navaja. Recibí por su parte varias cachetadas y azotes en el culo, pero continué succionando la polla de su colega como si fuese mi último alimento.  Al poco rato, quedé semidesnudo con la camiseta hecha jirones.

– Te vamos a violar, hijo de puta. Inquirió mi macho alpha ¿Te mola la idea?

Salió del coche y tras tenderme sobre el asiento del conductor, levantó y abrió mis piernas en alto. Grité de dolor cuando uno de ellos me embistió salvajemente al penetrarme.

– Shhhhhhhh..La boquita cerrada, o ¿Prefieres que te cortemos el cuello para que no grites?

Sentí deslizarse el filo de la navaja por mi torso, desde el cuello hasta rodear mis tetillas. Estimularon mis pezones con hoja afilada de la misma, punzando levemente y rodeando el borde de las areolas hasta notar como un hilo de sangre brotaba de una pequeña herida. Comencé a sollozar y estuve a punto de orinarme de miedo. En mi caso suelo, entrar en estado de pánico absoluto cuando privado de algunos sentidos (en esta ocasión la vista y el estar atado) objetos peligrosos y amenazantes me conducen al terror y mi imaginación se bloquea con la incertidumbre por no saber en verdad qué me va a ocurrir (por este motivo, aún no he sido capaz de asistir a una sesión de BDSM). Empezaba a respirar con dificultad cuando reconocí los labios de mi alpha lamiendo y mordisqueando mis pezones con delicadeza y succionando la herida. Me calmé. Luego supe que no era sangre sino goterones de su saliva lo que se deslizó por mi pecho.

Se acercó el segundo de sus colegas. Me dio la impresión que temblaba un poco al colocar sus manos frías sobre mis piernas en contraste con sus muslos que eran muy suaves, bien torneados y calentitos.. .a diferencia con el primero, por el modo de tocarme y acomodarse entre mis piernas noté perfectamente que no quería hacerme daño. Extendí la mano y le pajeé un poco para transmitirle con una ligera presión de mis dedos que había recibido su mensaje,  pero que no se preocupase.. estaba deseoso de recibirle. Ensalivó su barra de carne caliente y me penetró poco a poco hasta hundirla del todo en mis adentros. El vello púbico de su polla al entrar y salir provocó un delicioso cosquilleo en mi ojete acompañado de un golpeteo rítmico y acompasado de sus huevos.

– Le estás follando como a una tía, gilipollas. ¿No te das cuenta que eso es lo que a él le gusta? apártate, anda! si sigues así la muy puta se me corre de gusto en menos de dos minutos.

– Moi, es que está muy asustado. El corazón se le va a salir por la boca.

El-Moi me sacó del coche y a empujones me obligó a tenderme sobre el capó. Con la navaja aún sobre mi cuello inició una follada brutal y frenética hasta conseguir que ardieran mis entrañas. Eso sí que era follar a un pussyboy. Luego, me obligó a arrodillarme a sus pies, y tras abrirme la boca, se corrió hasta vaciarse. Escuché a sus colegas suplicarle al Moi para que les dejase hacer lo mismo.

– Éste sólo se alimenta de mi leche.

Me introdujo de nuevo en el coche, me colocó en mi sitio y subió el cristal de mi asiento. Con la ventanilla cerrada, me despojó de la camiseta que vendaba mis ojos e indicó a sus colegas que se acercasen..

– Corréos sobre la ventanilla. Vamos, sin ningún corte. Que él vea como sale la leche de la punta del nabo de dos tíos machos. Y tú ¡saca esa lengua y lame el cristal! y que ellos vean que te mueres por tragar toda su leche..

Los disparos de esperma produjeron un sonido sordo sobre el vídrio y una ligera vibración en mi lengua sedienta. Me encantó  la visión de esas pollas deslechándose y la expresión de sus rostros durante el orgasmo. Giré la cabeza para mirarle, pero me cortó en seco.

– Ehhh, ¿te he ordenado que te muevas de tu sitio? sigue con la cara pegada al cristal y lamiendo. Déjalo reluciente.

Se reunió con sus colegas y empezaron a mear uno a uno, hasta limpiar todos los rastros de semen. Con la lengua pegada al cristal percibí claramente la temperatura de cada uno de los líquidos y como cada una de sus pollas regresaban y desaparecían en interior de sus pantalones.

– ¿Y Javi nunca se corre? preguntó el del chándal.

– A éste le tengo enseñado para que no lo haga delante de otros tíos, sólo cuando se lo permito. Pero ¿no habéis visto que está todo mojado? (me bajó los vaqueros para mostrarles la cantidad de fluido preseminal que había en mis calzoncillos) ¿Veis? eso es porque no ha parado de sentir gusto.. Se corre a lo bestia cuando se lo ordeno, y lo hace desde dentro como una tía, con más intensidad que una tía os lo juro. Y varias veces seguidas..

– Ha estado de puta madre, Moi. Por lo que más quieras esto lo tenemos que repetir otro día,pero en mi keli. Dile que se ponga la cazadora y cierre la cremallera hasta el cuello, va a coger frío.