TERMINOLOGÍA (2)

EL BONDAGE

El arte precursor del bondage ha alcanzado su mayor desarrollo en Japón, donde se le conoce con el nombre de “shibari” y cuenta con una larga tradición y una más que respetable ascendencia social. Bondage (del inglés to bind, maniatar) es la denominación que se aplica a los encordamientos eróticos ejecutados sobre una persona vestida o desnuda. Los atamientos pueden hacerse sobre una parte o sobre la totalidad del cuerpo, utilizando medios diversos: cuerdas, esposas ,pañuelos, cintas, etc., aunque también se usan cadenas, cinta adhesiva o cualquier otro medio susceptible de inmovilizar y/o envolver el cuerpo de la persona subordinada. El bondage puede usarse como práctica estetico-erótica en una relación BDSM, como instrumento erótico en sí mismo o como elemento en escenarios de dominación o sadomasoquistas. En cualquier caso, forma parte de la llamada cultura BDSM.

A pesar de que este tipo de prácticas se han utilizado desde siglos, sólo recientemente se han empezado a recoger en obras de divulgación sobre sexualidad, pero el deseo sexual ligado a la inmovilización está muy extendido y se conoce desde antiguo,como lo muestran numerosas imágenes de intención aparentemente no erótica. ¿Por qué a algunas personas les atrae el juego de ser atadas? La razón que con más frecuencia se invoca es la liberación de inhibiciones y responsabilidades, en la medida en que confían las llaves del juego erótico a otra persona, que es quien impone las pautas a seguir. La sensación de dejarse llevar, de despreocupado abandono erótico, es para muchas personas altamente gratificante en el plano sexual.

A algunas personas (como es mi caso) les atraen también las sensaciones físicas sobre la piel: la presión de la cuerda, la imposibilidad de moverse, el roce o incluso la abrasión producida por la cuerda al desplazarse sobre la epidermis.  A  mí personalmente, me erotiza en grado máximo el roce de la cuerda en mis muñecas, en las ingles, en el canal de mis nalgas hasta estimular mi ojete, morder la cuerda, lamerla, sentir la presión sobre el cuello… y por encima de todo, sentirme atado a modo de bridas mientras mi alfa me cabalga como un potro. Ligado a esto último está también el placer obtenido por la adrenalina que genera el peligro simbólico.

 Atrae también la sensación de impotencia cuando se hacen intentos por liberarse; a algunas personas les agrada realizar estos intentos mientras son estimuladas sexualmente por la persona activa, aunque el bondage no implica necesariamente contacto sexual. Es frecuente asimismo el uso del bondage en los llamados “juegos de sumisión” o juegos en los que se representan roles amo/esclavo. Finalmente, el bondage puede utilizarse como complemento a otras prácticas sexuales, incluso de tipo enteramente convencional, para estimular la libido de la persona que recibe el bondage y/o de la persona que lo ejecuta. En este contexto, algunas de las razones que las personas activas suelen dar con más frecuencia para explicar su afición al bondage, son el estímulo que genera tener la total responsabilidad sobre el placer sexual del compañero o compañera, el placer creativo y estético unido a la visión del cuerpo humano encordado como una singular obra de arte, y otras razones, complementarias que excitan en alto grado a quienes asumen un rol pasivo.

PRECAUCIONES

La mayoría de las lesiones del bondage se producen entre principiantes, otras por “jugadores” con experiencia, que se consideran “expertos” e intentan cosas aventuradas de forma consciente o inconsciente. Tened cuidado.

El bondage para la suspensión requiere una cuerda especial, nudos especiales, “arneses” especiales en el cuerpo y en definitiva precauciones especiales.

Hay otros ingredientes para una buena escena de bondage además de la cuerda, la actitud mental (la vulnerabilidad y el desamparo) Las cuerdas son un ingrediente adicional en la lucha del cuerpo para ganarl a libertad. Las cuerdas se deben revisar periódicamente, vigilar los extremos y el color, la decoloración puede indicar un deterioro químico, en cualquier caso se deben deshechar las cuerdas que presenten síntomas de envejecimiento. Evita anudar las cuerdas, los nudos reducen la resitencia a la ruptura en un 40%, la fuerza que se ejerce, en vez de repartirse por igual en toda la cuerda, se concentra en el nudo, por eso es preferible empalmarlas que anudarlas. Si se utiliza con poleas, ésta, debe ser de un tamaño adecuado, para evitar desgastes.

 Si después de una sesión no conviene que se noten las marcas de la cuerda por alguna razón, se pueden usar pañuelos e incluso tiras de tela de sábana, que normalmente no dejarán ninguna marca, y también se puede utilizar la cinta médica para amordazar. Poner la parte posterior de las manos juntas hace que los codos se doblen hacia fuera y las manos sobre las muñecas, en realidad cuando ata, está atando sobre el dorso de la mano más que sobre la muñeca, así que es fácil para el sumiso liberarse.

Como cualquier otro “deporte o disciplina”, el bondage se practica mejor conociendo los riesgos y las medidas de seguridad, si el juego se realiza con seguridad y control, la satisfacción está garantizada.

En todos los deportes, existe la posibilidad de accidentes, y lo mismo pude suceder en el bondage, no juegues si tu mente no está alerta, cansada o bajo la influencia de drogas o alcohol. No intentes hacer cosas de las que no estés seguro, la garganta nunca debe recibir presión de ninguna clase y nunca debe dejar sola a una persona atada.

El bondage mal hecho, particularmente en las muñecas o tobillos, inhibirá la circulación. El sumiso sentirá un entumecimiento. Se sentirá a veces incómodo, a veces no. (todos conocemos la sensación de un pie que se nos ha dormido). La inhibición temporal de la circulación no es un problema a menos que el sumiso tenga una sensación dolorosa.

Si el bondage está molestando en la trayectoria de un nervio, el sumiso sentirá un dolor como si tiraran de él o un dolor centralizado en ese punto. Si el sumiso cree que el bondage está bloqueando la trayectoria de un nervio, se debe quitar el bondage inmediatamente.

Cuando se atan las muñecas en la espalda, con los brazos rodeando el pecho, y haciendo que los músculos del pecho queden oprimidos, los sumisos que carecen de flexibilidad pueden notar una reducción en la entrada de oxígeno y notar dolor de cabeza, o incluso desmayarse.

Los participantes sanos y con aguante pueden gozar de una posición determinada alrededor de una hora. Si no eres una persona absolutamente sana o no tienes experiencia, deberías intentarlo una media hora, si estás experimentando algo nuevo, limita también el

tiempo a media hora.

 Para prolongar tus sesiones de bondage, varía la colocación de las manos -por ejemplo- comenzando con las manos atadas atrás y tras una media hora cambia hacia adelante, etc.

Si vas a jugar con cuerdas, debes tener a mano un cuter o una tijera de seguridad (tijera médica) que se puede comprar en las farmacias y tiendas de suministros médicos. Están diseñadas para quitar vendajes, tienen un lado externo plano para proteger la piel cuando se cortan.

Y cuando te desaten…. ufff! entrégate sin reservas

 

tumblr_nls4lpROzx1thvddco1_500

Anuncios