SOY UNA MAMONA, I’AM A GOOD COCKSUCKER

Si sientes que chupar una polla sólo vale la pena si vas a hacerlo bien, entonces estás leyendo el documento correcto.

Me considero un experto en chupar pollas. Más importante aún, los hombres me consideran un experto en chupar pollas. Mi primer alfa, me convenció de que la mayoría de las chicas con las que había estado le hacían un Deepthroating bastante mediocre o, en el peor de los casos, se negaban a hacerlo o le entraban náuseas. Otro alfa, más tarde, influyó tan poderosamente en mi naturaleza sumisa, que a menudo me pasaba horas y horas literalmente adorando su polla. Esencialmente aquello me valió la pena practicar con él porque supuso la mitad de mi matrícula en un curso de experto mamador que no estaba cubierto por becas, así que adquirí nuevos conocimientos practicando con un buen cipote en particular.

No quiero pecar de inmodesto, pero la verdad es que soy muy bueno en esto, y no por casualidad. Sí, claro, por supuesto, que cualquiera puede mejorar con la práctica pero es inevitable darle al coco tan a menudo como sea posible, si tu objetivo es mejorar y convertirse en un hijo de puta con talento. En el supuesto de que poco a poco y cada vez mejor has estado chupando la misma polla, probablemente no serás consciente del gran puto experto en el que te has convertido. A mí me pasó. Hasta que mi alfa no se decidió a compartirme con sus colegas de confianza, no supe de mi reputación como consumado mamador de pollas, es decir, ser reconocido como buen pussyboy en la mente de aquellos tíos que saben que disponer de alguien que te sepa hacer una buena mamada es un placer único. Si no es la primera mamada que le haces a tu alfa, es obligatorio para ti alcanzar un nivel completamente diferente de cocksucking de la última vez que le serviste. Ponte las pilas. Ah, que es su primera vez contigo? Bueno, qué gran suerte para él, porque vas a conseguir con cada chupada que le hagas convencerle de que todas las anteriores mamadas que le han hecho hasta ahora han sido una verdadera pérdida de tiempo.

Importante que elijas un estilo personal: Con el tiempo, querrás ser un puto con los labios bien redondeados como yo, pero eso no va a suceder tan rápidamente. Te lo advierto. Personalmente, creo que hay dos arquetipos funcionales de cocksucking: 1.- El que con todo el ancho de ojos, sin dejar de mirarle y sonreírle, chupa y se traga el maravilloso cipote de un tío,  poco a poco, pero sin pausa, engatusándole y deleitándole hasta llevarle al orgasmo, 2.- el salvaje e intenso, que aplicando diferentes ritmos e intensidades aborda el vergajo de su macho como si estuviera verdaderamente hambriento de esperma. Hay muchas maneras y estilos, muchos.

Yo por experiencia, recomiendo que al comenzar la mamada, se haga de modo suave y eficiente. De esta manera, se adormece de placer al Alfa con una entrega merecida y relajante lo que te permite saber cúal es el tiempo y ritmo adecuado para él, qué es lo que más  gusto le da, qué presión y movimientos de labios y lengua le hacen gemir de placer, y descubrir adecuadamente todos los botones excitables que tiene desde la punta de su polla hasta final donde les cuelgan los huevos con el fin de encontrar la ruta adecuada para hacerle explotar. A mí me encanta todo el ritual: Palpar su polla con los labios cuando su cipote aún está dentro del pantalón, aplicar calor sobre la tela con mi aliento, que sienta la vibración de mis labios y ojos hambrientos, sonreírle… darle a entender lo mucho que le deseo y lo importante que es para mí. Y una vez descubierto “el tesoro”, me fascina trabajarle el capullo con la lengüita de dulce gatito, saborearlo, desenfundarlo… ir tranformando su polla aún semiblanda y morcillona hasta convertirla en una barra de carne dura y deseosa de gozar en plenitud.

Mi método: Empecé pelando un plátano no maduro del todo pero que conservara cierta firmeza. Con la curva hacia abajo comencé a sondear mi garganta con él. El plátano si se saborea y trabaja bien con los labios y lengua, es casi seguro que se ablande y se convierta en papilla, así que cogía uno nuevo cada vez que era necesario. Esto lo hacía  simplemente para hacerme a la idea de tener cosas en la boca. Desde el primer momento me acostumbré a mamar de rodillas. Ya sé que hay un montón de otras posiciones para chupar una polla, pero cuando de verdad quieras hacer una buena mamada ponte de rodillas ante él y con las manos sujetas a la espalda; esta posición será incómoda para tí, pero sumamente excitante para él.

Seguí practicando con otros plátanos  no del todo maduros, pero en esta ocasión sólo pelando la punta para simular el capullo de una polla. Mi objetivo ahora era trabajar con los labios y la lengua empleando mucha suavidad y delicadeza, y al mismo tiempo, acostumbrame a la parte dura del tronco.

Por último, con un plátano SIN PELAR, mi propósito era reblandecer y convertir en papilla el interior del mismo usando sólo los labios. Sin dientes,  no puede haber lengua. Usando sólo los labios, presionaba a través de la cáscara  hasta que poder aplastar el plátano real. Este nivel de presión fue lo que me permitió ser un buen mamador y proporcionarle sensaciones a un hombre que sólo habríaexperimentado en sueños. Mis mandíbulas, al principio se cansaban y agotaban al cabo de unos minutos, eso era señal que estaba trabajando duro y que iba por buen camino.

Una vez que mis labios estuvieron lo suficientemente capacitados, mi próximo objetivo fue la garganta. Experimenté con calabacines, mangos de herramientas hasta que pude comprarme un consolador realista sin vibración ,pero con una base de succión o chupón para poder adherirlo a diferentes superficies.. Para simular realmente una mamada, colocaba el consolador en una silla, sillón reclinable, o puerta a la altura donde alcanzara mi boca estando de rodillas y ponerme a trabajar. Balanceando la silla o la puerta, imitaba las embestidas de mi Alfa follándome la boca.. chupaba, mamaba, tragaba, a veces me entragan arcadas, pero imaginándome que servía a un alfa llegué a adorar  a ese consolador como un dios. Es posible que me sintiera un poco tonto al principio, pero nunca dejé de concentrarme en mis objetivos: quería convertirme en un buen cocksucker, para ello, me aseguraba de mantener la mayor parte de mi saliva en la boca, esto era señal que mis labios seguían lo suficientemente apretados. En caso contrario, si los dejaba damasiado sueltos la saliva salía volando, se desprendía el consolador, y hacía un montón de ruidos desagradables. Llegué a hablarle directamente a la polla de silicona confesándole que era una sucia puta .

La mayoría de las pollas son considerablemente más fáciles de chupar y tragar que un consolador independientemente del tamaño del trabuco del Alfa, lo que me garantizaba que estaba cada vez  más preparado para cuando realmente llegase a convertirme en una buena mamoma. Si no era capaz de tragarme un tamaño de 20 centímetros y no había lágrimas corriendo por mi cara significaba que no había trabajado lo suficiente. No dudé en seguir practicando porque no quería  ser mediocre en el arte de tragar espadas.. Mi  objetivo era convertirme en un cocksucker de mente, cuerpo y alma. Accionaba el interruptor de mi cerebro y me concentraba en mamar como una puta hambrienta de macho.

LLegado el momento, el entorno es extremadamente importante. El debut de estas habilidades adquiridas con tanto esduerzo no se debe limitar a una mamada pre-laboral de 5 minutos, o durante y despues de una estúpida borrachera . Hay que buscar la ocasión propicia para el Alfa y sentarlo dode se sienta más cómodo. Ofrecerle un poco de vino o una cerveza bien fría con el fin que sus manos estén ocupadas  por un tiempo. Mientras tanto, nos habremos procurado un paño caliente cerca de nosotros para cuando termine la mamada limpiarle la polla de saliva  y los testículos. Bajarle los pantalones y  asegurarse de que él está completamente cómodo. Es buena idea comenzar por masajearle y lamerle los pies. No pasará mucho tiempo antes de que su polla se vuelva rígida y gruesa. Es el momento de pasar al plato principal. Hay que vestirse y presentarse como a él le gusta: si papi alfa necesita que su pussyboy se vista de colegial, se hace. Si quiere un stripper, se hace. Si quiere verme completamente desnudo, ya estoy quitándome los calzoncillos antes de que termine la frase. Después de todo el trabajo que he invertido practicando sería tonto oponerme a colocarme el traje de zorra favorito o feminizarme como a él más le guste.

Es importante permanecer con los labios rodeando la parte superior del eje de su polla y esperar que él coloque sus manos en la parte posterior de la cabeza para guiarla hasta su cipote y poner mis manos detrás de la espalda o sobre los muslos si no los estoy utilizando. No me acerco demasiado mientras le hago la mamada para no agobiarlo y sobre todo, para que él pueda ver como entra y sale su polla de mi boca.. Es fundamental estimular y drenar de vez en cuando sus huevos mostrándoles absoluta adoración y admiración. No hay que tener prisa, los mejores orgasmos serán el resultado de largas  y agotadoras sesiones de culto a su polla. Hacerle una mamada a un tío en 5 minutos, podría quedar impresionado, pero chupársela en 50 minutos y verle retorcerse de gusto hasta extraerle cada onza de esperma de su polla, eso sí que no lo olvidará tan fácilmente. Cuando mi Alfa está listo para correrse, debo estar atento porque me lo hará saber ya sea por gestos o palabras. Esta es la parte más importante si realmente se desea dejar una impresión perfecta .NO ESCUPIR. No se debe escupir nunca la leche que ha un macho Alfa ha dejado n tu boca ¿Cómo se te ocurre despreciar algo tan sagrado? Si quieres no te lo tragues, pero absolutamente prohibido escupirlo. Esa fea acción representaría  para mi macho un rechazo (por lo general subconsciente) hacia su virilidad cuando lo que él espera de mí es un acto de amor pidiéndole que se corra en mi cara.

La mayoría de mis alfas han  preferido y necesitado que me trague toda su lefa, pero eso sí, sin renunciar a la estética y excitación de ver como me cubre de leche toda la cara antes de tragármela. Ha llegado el momento de sonreírle y mostrarle todo mi agrademiento por tan preciado regalo y estar orgulloso de él.Una vez que se ha corrido es importante no parar en seco, hay que seguir chupando hasta la última gota de su néctar .Es importante tener en cuenta, que no importa lo cansado que  te sientas, es el talento natural y el espíritu de sumisión de un pussyboy lo que permite a un hombre saber que a su gatito realmente le gusta hacer feliz a su Alfa. Pero incluso todas estas técnicas no serán suficientes si no se practican.