LA ENTREGA

Uno de los aspectos que más analizo tanto mis con psicoterapeutas como con el resto de mis compañeros, es ese tema tan manido y, a veces, sobrevalorado de la autoestima. Las librerías están infestadas de libros y manuales de autoayuda que yo califico de pseudoliteratura “populista”, porque a mi modo de ver no se basan en otra cosa que lo que la gente quiere oír y leer, lo que ya saben por sí mismos (si se tiene un mínimo de sentido común) y quieren que les digan para darles la razón, pero que casi nunca llevan a a la acción ni practican con ellos mismos, ni menos aún, con los demás. Si de algo me alegro por haberme apartado de Facebook y de otras redes sociales, ha sido por librarme de todos esos cartelitos, memes, y frases de supuestos personajes célebres con los que la gente llena tu muro (¿habrá una doble intención?) como queriéndote decir: yo pienso esto mismo ¿tengo razón, verdad? aplícate el cuento. A semejanza de los populistas y charlatanes de tertulias, sólo buscan el aplauso fácil.

Antes de arrancar mi exposición, dejar claro que – como siempre – hablo de mí y de mis propias reflexiones,, no tengo la verdad en mi mano ni trato de venderle la bicicleta a nadie. ¡Mi bici no la vendo ni se la presto a nadie! jajjaj

Tener autoestima es poder mirarnos a nosotros mismos y querernos tal cual somos aceptando nuestros defectos y virtudes. Hasta ahí, estamos de acuerdo ¿no? pero reconocer nuestros propios defectos no tiene por qué hacernos sentir inferiores ni merecedores de menos placeres e ilusiones que otras personas. Me jode mucho esta sociedad enferma y egocéntrica, tan altamente competitiva donde la mayoría piensa que si no eres el mejor es no vales para nada, y peor aún, los que creen que quererse a si mismos implica no querer a los demás procurando estar por encima de todo quisque y alimentando su egocentrismo. Los alfas no pretenden ser los mejores, lo son por naturaleza. No esclavizan a nadie sin su consentimiento. Los falsos alfas, los mediocres, sí que imponen sus malas artes para parecer los mejores, ésos sí que esclavizan de mala manera, humillan, ofenden, y hacen mucho daño. ¿Quién no ha tenido un mal profesor, un compañero, o un jefe que actúe como un líder cuando tanto él como los demás sabíamos que era un farsante, un inepto, y un mediocre?

Pero ¿qué hace un puto esclavo hablando de autoestima? ¡esto ya es el colmo! oye, pues es verdad jajjajja no había caído en eso. Bueno, Aaver si me explico:

Todos tenemos nuestro yo ideal, el perfecto, el ganador, pero también tenemos nuestro yo real, no el que debería ser sino el que en verdad somos, y cuanto más grande es la diferencia entre los dos yo, más infelices y fracasados nos sentiremos. Esto es de cajón, vaya. Pero en mi caso, como esclavo beta (pussyboy) sólo me siento valioso cuando me entrego y complazco a quien amo y admiro como hombre; sólo siendo como en verdad soy puedo aceptarme, puedo ser auténtico, puedo ser verdadero, y sólo de este modo mi autoestima se eleva, me siento bien y surgen los deseos de superarme, pero como necesidad de complacer al otro que admiro (por eso ofrezco mi culito como un acto de amor absoluto) no como meta para sentirme valioso hoy y despreciable mañana. Me da por pensar que no somos uno sino tres en uno (como el lubricante): lo que en verdad somos casi siempre lo ignoramos (hay que ser muy valiente para enfrentarte a ti mismo). Sobre lo que queremos ser, a menudo nos engañamos y nos hacemos ilusiones. Con respecto a lo que queremos parecer... ¡ay amigo! lo más seguro es que nos equivoquemos

Cuando por mi mismo (a base de muchos errores y aciertos) librándome del autoengaño, la hipocresía y la doble moral, he descubierto – como puto esclavo – el enorme placer que se siente al hacer algo por alguien, el profundo placer que me produce a mi mismo satisfacer a otra persona, es cuando me he sentido completo. Pero ¡ojo! se trata de una entrega no por obligación, no por aceptación injustificada, no para demostrar que soy buena persona ni más sensible ni más dócil.. simplemente por el placer que me causa com-placer a otra hombre que me merece y mucho la pena estar a su lado. Pero ¿eso no es amor o afecto? NO, es absoluta entrega sin condiciones ni exigencias, sin ego, ni ases ocultos en las mangas. Por eso cuando me preguntan ¿dónde está tu autoestima? ¿siempre acabas agachando la cabeza y diciendo sí a todo como si no tuvieses voluntad? No, se trata mucho más que todo eso. Siempre respondo lo mismo: no sirvo a un alfa porque yo sea débil, sino porque él es más fuerte. Los guerreros espartanos entrenaban a sus pussyboys para hacerlos más resistentes y aptos para la batalla, no para tratarlos como obedientes esclavos. Así no se gana ninguna guerra.

Cuando alguien que se ve a sí mismo como despreciable, acomplejado, físicamente débil, frustrado, triste, deprimido, sin ninguna autoestima, etc… me dice: “yo sería un buen esclavo, me encanta que me insulten y humillen, que me pisen y escupan. Sería incluso mejor esclavo que tú” pongo el grito en el cielo ¡Qué carajo estás diciendo! ¿dónde quieres ir a parar con ese autoengaño? Jamás recomendaría a alguien con esos “serios problemas” entrar en el tema del BDSM, no necesita un amo sino un buen terapeuta y sémuy bien  por qué lo digo. Lo único que conseguiría sería convertirse en una persona fácilmente manipulable y propiciar con esa actitus una relación de abusos y maltratos. Pasa un tanto de lo mismo cuando algún compañero gay que descubre el tipo de relación que mantengo con un dominante me dice: Huy, con lo caliente que estoy esta noche y por probar .. me daría mucho morbo que un cani de los tuyos  me follasen como una put@ sumis@ a lo bestia y dándome mucha caña, que me insultaran y me tratasen como un perr@ disfrutando al máximo de un machorro activazo. Error! eso casi nunca funciona por ningana de las partes a no ser que se pague a un chapero (tiene su morbo por supuesto y al menos no se engaña a nadie), pero el tema Dom/Sum nada tiene que ver con eso. En primer lugar, porque el amo/ alfapronto  el juego y la trampa. No le gusta que le engañen ni le uitlicen para un mero desahogo. El alfa no busca darte placer a ti, sino únicamente su propio placer, para eso le sirves. Y en segundo lugar, los que consiguieron su objetivo de hacerlo únicamente por probar, a la terrible mañana siguiente y con el falso orgullo herido, tienen la desfachatez y el veneno hipócrita de soltarme en mi puta cara:¡Qué asco! cómo te puede gustar a ti esa gentuza que te trata peor que un papel de water y te hace sentir como una mierda ajjajajjaj

 

Existe un riesgo que no me importa confesar porque es algo que trato con mis psicólogas: el tema de la co-dependencia. Si como esclavo no eres lo suficientemente fuerte y no tienes una fuerte autoestima, este tipo de relación puede convertirse en un estilo de vida absorbente, anulando todas las demás áreas, y obligándote a adoptar un comportamiento auto-destructivo. Por eso insisto tanto hasta la saciedad que lo que más me excita y valoro es un macho alfa es su libertad. Lo que procuro por todos los medios es no convirtirme en alguien que ahoga, asfixia, da pena y mendiga amor, viviendo en una constante necesidad de demostración de afecto.. eso sí que es tóxico y una vil manipulación porque ni creces tú ni deja crecer a los que lo rodean. No busco ni pretendo que mi relación con un alfa imite ni se ajuste a un patrón establecido. Sencillamente porque no funcionaría, sería un fracaso absoluto. No somos novios, no somos pareja, no nos ampara el amor ni las palabras románticas, no existen promesas de amor eterno.. porque desde el primer día no hay lugar para la trición ni el engaño.

 No es fácil encontrar el Amo/alfa adecuado que encaje con nuestros gustos y deseos, elegir bien es muy importante en este tipo de relaciones, ya que un buen Amo/alfa puede sanar nuestra auto-estima o destruirnos para siempre. Por primera vez y después de mucho tiempo, llevo cinco meses sin estar junto a un alfa ¿pueden pasar cinco meses o cinco años más sin encontrarlo? cabe esa posibilidad.¿Desperdicio mi juventud como dice mi madre? puede que sea así, es posible. No lo sé

Para finalizar, me gustaría hacer hincapié, una vez más, que un verdadero amo/alfa no es un ser cruel, torturador, descerebrado que lo único que busca es torturar y mostrarse agresivo y violento con su subordinaado. Con la mayoría de los alfas que he mantenido una relación duradera siempre han estado pendientes de mis estudios y me han exigido que lleve bien mi carrera.

Han insistido que me mantenga en buena forma física haciendo deporte con ellos.

Acostumbran a pedirme una lista de las cosas que más me gustan con las que me elogian y gratifican

en el momento oportuno.

Me han prohibido rotundamente que hable mal de los demás (los otros no están ni en nuestra cama ni en nuestras vidas íntimas) pero sobre todo que no hable mal de mí mismo. Un verdadero alfa nunca permite que su beta se desvalorice ¿por qué? muy sencillo: si el esclavo cree que no vale nada está desmereciendo la elección de su amo. Un auténtico alfa elige a su chico porque él mejor que nadie sabe apreciar y reconocer el potencial y valía de su chico.

Esto es lo que pienso ahora, (pasado un mes a lo mejor me contradigo y me convenzo de lo contrario)

pero es lo que he vivido y así lo cuento. No es un auto de fe, no tengo la verdad absoluta. Habrá cientos y cientos de amos y esclavos que lo vivan y sientan de mil maneras distintas.. por supuesto; esta disparidad de opiniones y puntos de vista es lo que enriquece y hace más interesante este tema.