TERMINOLOGÍA (1)

Hoy inicio una sección ( a ver si empiezo a emplear etiquetas para ordenar un poco esto) porque algunos me lo habéis pedido con el fin de entender un poco los entresijos de BDSM.

Empiezo en esta ocasión por LA CAÑA (yo sé que los psicólogos me odian porque no pueden entender algunas de estas prácticas, pero que no olviden que hasta décadas muy recientes, este tipo de disciplina se empleaba muy alegre y aceptablemente en familias, escuelas, ejércitos, etc…Por suerte, ya no es legal y está condenada judicialmente como todo aquello que atente contra la libertad e integridad de una persona que no se entregue a ellas de manera voluntaria y consensuada). A mí sí me gustan los azotes. Tengo unas nalgas redonditas, estrechitas y prietas. Al ser rubio, no tengo vello (tan sólo una leve pelusilla imperceptible al tacto) en la superficie de los glúteos ni alrededor del anillo pequenito y rosado de mi ojete, siempre inmaculado y receptivo.

Me gustan los azotes pero no hasta el punto de dejarme marcas ni heridas ( cuido mucho a mi culito), sino sólo para aflojar mis nalgas y volverlas tiernas y calentitas. Al ser tan estrechito, los azotes me ayudan a relajar la zona y prepararme para la penetración., y como la piel está sensible y ardiente, el más mínimo roce del cuerpo de mi alfa, su vello púbico, las manos, la cabeza húmeda, dura  y suave de su polla… me procuran un placer intenso y vibrante.

Vamos a lío…

LA CAÑA

La caña (en inglés cane), ha sido el instrumento de castigo favorito en las escuelas

inglesas desde la época Victoriana (la reina Victoria asumió el trono en el año 1837

y falleció en 1901), cuando remplazó al manojo de ramas de abedul (birch rod),

y hasta hace poco. La principal razón del reemplazo fue preservar la modestia de

los adolescentes, ya que la caña puede aplicarse sobre la ropa, mientras que el

“abedul”, más liviano, sólo es efectivo sobre las nalgas desnudas. (La modificación

no fue tan favorable para los niños porque muchas veces la caña se aplicó también

sobre las nalgas desnudas, haciendo el castigo mucho más severo). La caña es también

efectiva sobre las manos.

Pero, ¿qué es la caña tradicional? Primero, no es una caña. La cañas, como el bambú, son

rígidas y huecas, y tienden a partirse o rajarse, dejando bordes filosos que cortan la piel.

La caña de castigo proviene del tallo de una familia de palmas trepadoras de la India, la rota

(“rattan”), que, si bien exteriormente se parece a una caña, no es hueca, sino que tiene en su

interior un apretado manojo de fibras longitudinales. Por eso es mucho más flexible, densa y

resistente que las cañas.

Hay muchísimas variedades de rota, de las cuales la más común para hacer cañas de castigo es

la Kooboo, muy flexible. También se usa la Dragoon, algo más densa y rígida (y por lo tanto más

severa), y la Malacca, aunque no es tan adecuada, porque tiene demasiados nudos y es demasiado

rígida (fue muy apreciada para hacer bastones).

Para castigos domésticos o en la escuela se usaba una sección de tallo lisa, sin nudos o con los

nudos lijados, de entre 75 y 90 cm. (30 a 36″) de largo, y de un diámetro desde 6mm hasta 1.3 mm.

( ¼  a ½  de pulgada).  Para castigos judiciales se usan cañas más gruesas y más largas, cuyo grosor

podía llegar a casi 2 cm. (3/4 “). La famosa caña usada en Singapur al efecto mide 1.30 m (50”)

tiene un diámetro de 1.5 mm.

La cañas de uso escolar se clasifican según su largo y grosor. Es frecuente encontrar nombres como

“junior” (para menores), “senior”, mas larga y gruesa para adolescentes, y “reformatory” (reformatorio)

para castigos severos.

Las cañas tradicionales tienen la parte de agarrar curvada, como un bastón tradicional. Que yo sepa,

no hay ninguna razón para ello, salvo que permite colgarla a la vista de los alumnos, como recordatorio

de lo que pasa a los niños que no saben comportarse.

La caña produce al pegar un dolor sordo, que se va haciendo más agudo unos segundos después del

golpe, y un daño profundo. Las marcas de la caña son particulares: al pegar, deja una marca blanca,

que a los pocos segundos se va oscureciendo, para finalmente convertirse en dos verdugones

morados paralelos, uno a cada lado del sitio de impacto. Los castigos habituales en la escuela podían

ser en la mano o en las nalgas.

En la mano se daba usualmente uno a tres golpes en la mano izquierda (laderecha para los zurdos),

pero se podía llegar a tres, y excepcionalmente cuatro, en cada mano.

Cuando se pegaba en las nalgas, si bien la medición tradicional es en grupos de 6 golpes (en inglés

“cuts”, cortes, “six of the best”, seis de los buenos), en las escuelas se aplicaban desde tres golpes

para castigos menores y hasta 8 o 9 para faltas mayores  (en casos muy graves se llegaba hasta doce).

Desde luego un maestro furioso podía pegar muchos más, o pegar en la espalda, pero esto no estaba

dentro de las normas.

Dado que la caña es más efectiva si se pega sobre las nalgas tensas, los golpes se daban con el

culpable doblado sobre el escritorio del maestro o director de la escuela o sin apoyo, con el

castigado apoyando las manos en sus rodillas o tobillos.

El castigado, para mostrar aceptación del castigo y autocontrol estaba suelto, y no podía enderezarse

hasta que se le diera permiso. Si el dolor lo obligaba a perder la posición, normalmente se agregaban

algunos golpes extra a la cuenta. Sólo en casos extraordinarios en que el castigado no se sometía, o

no podía controlarse, se recurría a la ayuda de otro maestro o un compañero para sujetarlo.

El castigo con la caña (llamado en ingles “a caning”) podía ser dado en el momento, haciendo al

castigado doblarse sobre el escritorio al frente de la clase y pegándole, como se hacía por faltas

menores, pero solía ser más formal, mandando al castigado a presentarse en el despacho del director,

por faltas más serias. En el caso de las faltas más graves podía ser dado en frente a toda la

escuela, pero era raro.

El castigo en el despacho del director era normalmente formal. El culpable era regañado, después se

le ordenaba ponerse en la posición, el director le levantaba la chaqueta, a veces le sacaba los faldones

de la camisa de adentro del pantalón para que no amortiguaran el golpe, y sólo entonces se lo azotaba.

El castigo en las nalgas era más frecuente para los varones, siendo las niñas castigadas en las manos,

pero no siempre era así.

La castigos físicos recién fueron prohibidos en el Reino Unido en 1987 en las escuelas estatales, y en

1998 en las privadas (que los ingleses llaman “públicas”, por contraposición a la educación “privada”

dada en las casas por tutores).

Como instrumento de castigo judicial, como hemos dicho, se utilizan cañas más largas y gruesas,

verdaderos bastones. Si bien ha tenido mucha repercusión en los ’90 el castigo en Singapur a

Michel Fay (cuatro golpes por haber dañado autos) porque era norteamericano, está siendo

usada en la actualidad en los países musulmanes (era el instrumento de azotes del Taliban) y en

varios otros lugares del mundo, y con penas mucho mayores.

Un golpe con la caña judicial corta la piel y deja cicatrices permanentes. Después de una

azotaina de 15 o 20 golpes el castigado no puede caminar, y deberá permanecer varios días en cama.

Se usa para castigar delitos tales como beber alcohol, tener sexo fuera del matrimonio, y hasta

escuchar música.

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4 comentarios en “TERMINOLOGÍA (1)

  1. Todos los días se aprende algo nuevo, hay una cosa que siempre me ha dado mucho morbo y aunque la he probado es raro encontrar a alguien que le vaya: el bondage. Si admites sugerencias estaría bien un post con tu punto de vista, experiencias que hayas podido tener…

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    1. Christian, en el tema Dom/Sum todo está bastante relacionado en mayor o menor medida, y hay muchos puntos en común. Yo sí he probado el bondage, y me encanta que me aten y sentirme atado.. es bastante común en este tipo de relaciones que te inmovilicen para que el Dominante pueda ejercer aún más su control sobre “tu placer” (orgasmo) y el suyo. Pero yo sólo he llegado a probar lo que son mordazas, ataduras, esposas etc… la gente cree que el bondage es sinónimo de dolor o sadismo y nada tiene que ver. Es el placer mutuo donde uno domina y el otro se entrega por completo. Lo de sentirme inmovilizado con máscaras, recubierto de papel film como una momia, suspendido por cuerdas, etc.. no le he probado. Además de lo que yo haya experimentado ya adelanto que sólo ataduras ) pondré enlaces que ilustren el tema.
      Christian, es más habitual de lo que te piensas… otra cosa es que confiesen que les gustaría como práctica o fantasía sexual.

      Me gusta

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