CASTIDAD ENJAULADA

Aunque ya las había visto en fotos y vídeos, las jaulas o cajitas de castidad, no me llamaban especialmente la atención; me resultaban un tanto antiestéticas y presuponía que me resultarían incómodas de llevar. E.C. y yo ya llevábamos un tiempo de relación, así que decidí consultarle si veía bien que me comprase un aparatito de ésos para probar qué se sentía llevándolo puesto, sólo por curiosidad. No mostró mucho interés por mi propuesta, pero tampoco se opuso rotundamente.


– Anda, por favor… si no te gusta, me lo quito y lo tiro a la basura ¿vale?

– Sabes que te prefiero tal cual eres, en estado natural y oliendo sólo a gel de baño.

Sí. eso era cierto, a E.C. le encantaba hacerse cargo de mi aspecto físico cuidando hasta el último detalle: solía ducharme, enjabonarme, secarme, elegir mi ropa interior y colocármela, vestirme ,desnudarme…  la única transformación corporal a la que me sometía consistía en raparme la cabeza con la maquinilla eléctrica. Desnudos ambos en el baño, de pie,  pero estrechándome contra su cuerpo, me rodeaba el cuello con uno de sus brazos y con el otro iba pasando las cuchillas eléctricas hasta dejar mi cabeza suave y deliciosa al tacto. Esos momentos me resultaban muy agradables y excitantes..  yo no tengo nada de vello en todo el cuerpo, tan sólo un poco en las axilas y una pequeña y sedosa mata de filamentos rubios en el pubis, el resto, tanto mis genitales, perineo, nalgas y raja del culo se ven siempre limpios, claros y despejados. Él tampoco es muy velludo, sólo axilas y piernas, pero lo que más destaca es esa frondosa y deliciosa mata de pelo oscuro emnarcando su polla y testículos. Me encantaba hundir mi cara en ese bosque perfumado con la esencia de sus feromonas y sentir el cosquilleo que me producía esa corona pilosa en mi ojete cuando hundía su polla a tope dentro de mi y comenzaba a penetrarme con fuerza mientras sus sólidos testículos golpeteaban rítmicamente sobre la hendidura de mis nalgas cada vez más abiertas y receptivas a sus embestida.

Fui a una tienda erótica frente a Los Arcos, y me decidí por un modelo mediano, sólido y transparente. La dependienta me aconsejó antes de salir de la tienda:

– Conviene que te depiles toda la zona antes de colocártelo

– Sólo tengo un poco de vello justo encima del pene. Por el resto del cuerpo, nada.

– Suerte que tienes, pero se te verá más bonito si tienes esa zona totalmente depilada  y por lo que dicen, el roce con el aparato es más gustoso si estás del todo depilado.


Como no suelo afeitarme con frecuencia el rostro porque muy a pewsar no tengo barba, y en casa, mi madre sólo usa cera para las piernas y crema depilatoria para las axilas, entré en el Centro Comercial buscando una maquinilla y espuma de afeitar. El tío que me atendió cuando le dije para qué quería la maquinilla, llamó a una compañera para que me aconsejase ajjjajaja…la dependienta me recomendó una que ella utilizaba (lo dejaba todo muy suave, sin cortes) y una espuma con aloe vera, especial para zonas sensibles y delicadas.

Una vez en casa, aprovechando que mi madre no termina sus clases en la academia hasta la 8’30, di comienzo a la ceremonia: primero, el unboxing del artilugio (la caja traía el aparato, un pequeño candado y un par de llaves igualmente diminutas), tras leer la hoja con las instrucciones y analizarlo de cerca, me asaltaron las dudas: ¿cómo hago para meterlo todo ahí dentro? ¿me habré equivocado de modelo? ¿me dolerá cuando apriete el aro?

Mi cuarto de baño sólo tiene ducha, pero el de mi madre además de ducha,  tiene una bañera de hidromasaje; Sí, lo sé.. es una intromisión en la privacidad de otra persona, pero por un día no iba a pasar nada.  Una auténtica gozada sumergirte en agua calentita y hacer un poco el ganso rodeado de espuma mientras los chorritos a presión de manera intermitente te estimulan por todas partes…

Me incorporé para sentarme en el borde la bañera, me apliqué la espuma de afeitar y fui pasando la maquinilla lenta y delicadamente por todos los volúmenes, curvas y recodos de mis genitales. Me puse frente al espejo para verme bien y cerciorarme de que toda la zona quedaba perfectamente rasurada..

Me zambullí de nuevo en la bañera y levantando un poco las caderas, mi sexo emergió flotando como un loto sobre el agua ¡se veía precioso! no pude resistir la tentación de tocarme, acariciarme, coger mis testículos y apretarlos suavemente en la mano para observar el óvalo y volumen de los mismos. Huevos perfectos y un tantao abultados por el efecto relajante del agua cálida. Los hice flotar en mis manos, los acaricié, y a continuación, dos de mis dedos se deslizaron un poco más abajo para juguetear con el pequeño y estrechito anillo de mi ojete,  hmmmm… como el delicado tacto de los peces. Los dos pezoncillos también asomaron en la superficie a modo de islitas rosadas y volcánicas… esos delicados botones carnosos constituyen una de mis zonas más erógenas y sensibles, decidí no tocarlos pues sólo con pellizcarme y estimularlos un poco  me provoco fácilmente un fuerte orgasmo. 

Estaba muy exciitado con una erección de mil demonios, y tenía por delante la difícil prueba de colocarme la jaula de castidad.

Después de secarme, seguí tocando mis genitales. Era una verdadera delicia sentir el tacto de la piel suave, turgente, apetitosa… en lugar de crema hidratante, decidí echarme polvos de talco y fue ya ¡la locura! mi polla se volvió tan grande, tan suave y gruesa, que no tuve más remedio que empezar a pajearme. Bajé un poco la piel del prepucio, y asomó una cabeza  radiante, húmeda, hipersensible, rabiosa por gozar… me encorvé al máximo para lamer con la punta de mi lengua esa gota de fluido transparente a punto de desbordarse por el dilatado glande. Delicioso néctar.

Tras dejar un rato mi polla bajo el grifo del agua fría y el folleto con las intrucciones en la mano, empecé a colocarme el artilugio. Me dolió un ídem meter los huevos por el aro circundante, pero lo peor estaba aún por llegar. Mi polla es uncut (sin cortar) y no es de las que aunque haga frío se encogen y encogen, sino de las que  permanecen muy chulitas colgando y en estado intermedio… hundí todo lo pude el glande en el interior del cilindro de piel, pero ¡que vá! volvia a salir el pobre como el resorte de un muelle. Tras intentarlo de varias maneras, oí por fín un click! y aproveché para cerrar el candado con llave.  Aquello puesto no sólo me resultaba incómodo sino que realmente me dolía, y bastante. Imaginaros que alguien os mete mano en el paquete y os lo estruja.. pues más o menos.

Mi madre estaba ya al llegar. Recogí rápidamente todos los restos del unboxing (enbalaje) y los escondí en el fondo del cubo para papel y cartones. Me vestí rápido, cogí la bici, y fui a reunirme con E.C. que estaba ya punto de salir de trabajar. Durante el trayecto, el pedaleo de la piernas me produjo una mezcla de dolor y placer desembocando en una incipiente erección. Cuando me reuní con mi alfa, rápidamente notó mi nerviosismo e intuyó  que algo había sucedido. 

– ¿Qué pasa, nene?

Me daba una vergüenza enorme decirle lo que había hecho. Pero aún temiendo que se cabrease y reaccionase mal , se lo conté.

– Quería darte una sorpresa. 

– ¿Pero lo llevas puesto?

– Sí, perdóname.

No se lo pensó ni un segundo, me llevó a un recodo en plena calle y me palpó el paquete para asegurarse de que llevaba puesta la jaula de castidad.

 – Me duele una barbaridad E.C. tengo miedo que la sangre no circule y me pasalgo. 

– Mete dimuladamente la mano por la cintura  de los vaqueros y  quítatelo. Yo te cubro.

– Es que tiene un candado y está cerrado con llave..  ¡LAS LLAVES! madre mía ¡LAS LLAVES! voy escopeteao con la bici a mi casa a buscar las llaves a ver si las encuentro. Espérame en el portal. Qué gilipollas soy, me cago en la puta..

Mi madre ya estaba en casa; no le hizo falta preguntar para saber que me perseguían los demonios

– Javi..

– No, mamá… no tengo tiempo para pararme a hablar. Estoy buscando algo que no encuentro, que se me ha olvidado, que no sé donde lo he..

– Si no me dices qué es, no puedo echarte una mano.

Me detuve un segundo a pensar que había hecho con los restos del embalaje y recordé en ese momento que los puse en el cubo de los cartones, revistas, papeles..

¡LA BASURA! dejé las putas llaves en la caja y las he tirado al cubo de la basura.. seré gilipollas máximo!

Cuando me dirigía como un loco para abrir el compartimento de las bolsas, mi madre me echó ese jarro de agua helada que te corta en seco la respiración.

– No, ya las he bajado yo. Aprovechando que tenía que sacar a Tíbet, las he tirado cada bolsa en su contenedor. ¿Me puedes decir que buscas?

Salí de casa dejando a mi pobre madre con la palabra en la boca y ojiplática

– Ahora te mando un guasap y te lo cuento. No pasa nada

– Javi ¿te has tomado el zumo?

En el ascensor me bajé un poco los vaqueros y quizá por miedo o sugestión creí verme “aquello” morado y con muy mala pinta. E.C me llevó en su coche dirección a su  apartamento: Durante el trayecto intentó tranquilizarme bromeando a mi costa.

– Lo mismo se te cae al suelo y te quedas sin huevos ni pilila ajjajja..  total, con la mía   tienes ya más que suficiente.

Ya en el apartamento, me desnudó y echó un vistazo a la maldita jaula donde mi polla agonizaba.

– ¿Cómo se te ocurre ponerte esa mierda? es horrible

– Quería darte una sorpresa, perdóname

– Sorpresa? te voy a dar a ti sorpresa luego.. a ver como te quito esto

– ¿Y si llamamos a un cerrajero?

Con la mirada me lo dijo todo.

– ¿Y si vamos a urgencias y le digo que era una broma jugando y… vale vale, me callo

Intentó abrir el anillo empleando toda su fuerza con los dedos, caja de herramientas.. no había. Cúter, cuchillo de sierra… ¡Dios bendito, hoy me capan como un cochino!

Fue a preguntarle al vecino ti tenía unos alicates o algo que sirviera para cortar un tubo del desagüe de la cocina (escondido detrás de la puerta rezaba porque encontrasen algo)..

Regresó con unos alicates y unas tenazas, ¡Aleluya! mi macho alfa me liberó de aquella tortura…  le pedí perdón, perdón, perdón, mil perdones

– Lo has pasado mal ¿no, cabroncete? si no llegas a tenercontigo un tío como yo ¿que hubiese pasado?

Cabizbajo, no me atrevía a mirarle a los ojos.

– ¿Y esto? ¿Te has depilado, no?

– Quería darte una sorpresa, para que te gustase.

– A ver, ¿no te he dicho ya un millón de veces que me gustas lo más natural posible?

– Sí. Pero pensé en una forma para ocultar mi … mi, mi sexo delante de ti

– Pero ya te he enseñado como hacerlo. Coges la manita, así.. la colocas sobre los huevos y los tapas con la manita, así… y con la otra manita, la colocas así y escondes delajo tu pollita, así… tiras con las manitas hacia tu ombliguito, así.. y toda esta zona se queda despejada y plana para que sea mi polla, la polla de tu macho la única que se vea, la única polla que te va a follar ahora..

Hice lo que me ordenó, pero por primera vez hizo algo que no había nunca hecho antes: con su gruesa polla en la mano, empezó a restregarla cerca de mis genitales que tenía ocultos debajo de las manos (ésa si era un verdadera jaula de castidad) , me pasó el capullo por las ingles , en el pliegue de los muslos, por el pubis.. tenía el interior de mis manos húmedas de tanto lubricar.

– Pues mira.. hay una cosa que has hecho y me ha gustado mucho. 

Abrí los ojos expectante

– Me gusta verte depilado. Además,  es un gustazo lo suavita que está esta zona. De ahora en adelante te depilo yo ¿entendido? te paso la maquinilla de afeitar yo. Insisto: tú NO, sólo lo puedo hacer yo ¿de acuerdo?


Y luego vino lo más sorprendente. Se echó sobre mí, me mordió en el cuello y chupeteó suavemente mis pezones…  sentí su polla refregándose en esa zona despejada a la que se refirió antes. Me abrió dos dedos que cubrían mis genitales, e introdujo la punta de su polla en ellos. Aquello me produjo una excitación tan brutal que empecé a temblar..

A veces, sacaba la punta de su polla de la rendija que formaban mis cuatros dedos que cubrían mi sexo, acariciaba con su cipote muslos e ingles y volvía a penetrarme de nuevo por entre los dedos. Dentro, al frotar su polla contra la mía me produjo un placer tan intenso que le dije que no podía controlarme, que iba a reventar..

Por primera vez, me permitió correrme eyaculando ante su vista. Me ordenó a continuación que con dos de mis dedos fuese introdujendo todo  mi esperma en el interior de mi ojete sin desperdiciar ni una gota. Cuando tuve lo suficientemente lubricado mi agujerito, me fue penetrando poco a poco, cambiando de ritmo e intensidad, permitiendo que me moviese gustosamente sobre el eje de su polla para demostrarle cuanto le admiraba y  hasta que punto de locura estaría dispuesto para complacerle. En esta ocasión esperó a que mi próstata estuviese lo suficientemente estimulada como para volverme a correr y entonces vació por completo el contenido de sus cojones.






LA ENTREGA

Uno de los aspectos que más analizo tanto mis con psicoterapeutas como con el resto de mis compañeros, es ese tema tan manido y, a veces, sobrevalorado de la autoestima. Las librerías están infestadas de libros y manuales de autoayuda que yo califico de pseudoliteratura “populista”, porque a mi modo de ver no se basan en otra cosa que lo que la gente quiere oír y leer, lo que ya saben por sí mismos (si se tiene un mínimo de sentido común) y quieren que les digan para darles la razón, pero que casi nunca llevan a a la acción ni practican con ellos mismos, ni menos aún, con los demás. Si de algo me alegro por haberme apartado de Facebook y de otras redes sociales, ha sido por librarme de todos esos cartelitos, memes, y frases de supuestos personajes célebres con los que la gente llena tu muro (¿habrá una doble intención?) como queriéndote decir: yo pienso esto mismo ¿tengo razón, verdad? aplícate el cuento. A semejanza de los populistas y charlatanes de tertulias, sólo buscan el aplauso fácil.

Antes de arrancar mi exposición, dejar claro que – como siempre – hablo de mí y de mis propias reflexiones,, no tengo la verdad en mi mano ni trato de venderle la bicicleta a nadie. ¡Mi bici no la vendo ni se la presto a nadie! jajjaj

Tener autoestima es poder mirarnos a nosotros mismos y querernos tal cual somos aceptando nuestros defectos y virtudes. Hasta ahí, estamos de acuerdo ¿no? pero reconocer nuestros propios defectos no tiene por qué hacernos sentir inferiores ni merecedores de menos placeres e ilusiones que otras personas. Me jode mucho esta sociedad enferma y egocéntrica, tan altamente competitiva donde la mayoría piensa que si no eres el mejor es no vales para nada, y peor aún, los que creen que quererse a si mismos implica no querer a los demás procurando estar por encima de todo quisque y alimentando su egocentrismo. Los alfas no pretenden ser los mejores, lo son por naturaleza. No esclavizan a nadie sin su consentimiento. Los falsos alfas, los mediocres, sí que imponen sus malas artes para parecer los mejores, ésos sí que esclavizan de mala manera, humillan, ofenden, y hacen mucho daño. ¿Quién no ha tenido un mal profesor, un compañero, o un jefe que actúe como un líder cuando tanto él como los demás sabíamos que era un farsante, un inepto, y un mediocre?

Pero ¿qué hace un puto esclavo hablando de autoestima? ¡esto ya es el colmo! oye, pues es verdad jajjajja no había caído en eso. Bueno, Aaver si me explico:

Todos tenemos nuestro yo ideal, el perfecto, el ganador, pero también tenemos nuestro yo real, no el que debería ser sino el que en verdad somos, y cuanto más grande es la diferencia entre los dos yo, más infelices y fracasados nos sentiremos. Esto es de cajón, vaya. Pero en mi caso, como esclavo beta (pussyboy) sólo me siento valioso cuando me entrego y complazco a quien amo y admiro como hombre; sólo siendo como en verdad soy puedo aceptarme, puedo ser auténtico, puedo ser verdadero, y sólo de este modo mi autoestima se eleva, me siento bien y surgen los deseos de superarme, pero como necesidad de complacer al otro que admiro (por eso ofrezco mi culito como un acto de amor absoluto) no como meta para sentirme valioso hoy y despreciable mañana. Me da por pensar que no somos uno sino tres en uno (como el lubricante): lo que en verdad somos casi siempre lo ignoramos (hay que ser muy valiente para enfrentarte a ti mismo). Sobre lo que queremos ser, a menudo nos engañamos y nos hacemos ilusiones. Con respecto a lo que queremos parecer... ¡ay amigo! lo más seguro es que nos equivoquemos

Cuando por mi mismo (a base de muchos errores y aciertos) librándome del autoengaño, la hipocresía y la doble moral, he descubierto – como puto esclavo – el enorme placer que se siente al hacer algo por alguien, el profundo placer que me produce a mi mismo satisfacer a otra persona, es cuando me he sentido completo. Pero ¡ojo! se trata de una entrega no por obligación, no por aceptación injustificada, no para demostrar que soy buena persona ni más sensible ni más dócil.. simplemente por el placer que me causa com-placer a otra hombre que me merece y mucho la pena estar a su lado. Pero ¿eso no es amor o afecto? NO, es absoluta entrega sin condiciones ni exigencias, sin ego, ni ases ocultos en las mangas. Por eso cuando me preguntan ¿dónde está tu autoestima? ¿siempre acabas agachando la cabeza y diciendo sí a todo como si no tuvieses voluntad? No, se trata mucho más que todo eso. Siempre respondo lo mismo: no sirvo a un alfa porque yo sea débil, sino porque él es más fuerte. Los guerreros espartanos entrenaban a sus pussyboys para hacerlos más resistentes y aptos para la batalla, no para tratarlos como obedientes esclavos. Así no se gana ninguna guerra.

Cuando alguien que se ve a sí mismo como despreciable, acomplejado, físicamente débil, frustrado, triste, deprimido, sin ninguna autoestima, etc… me dice: “yo sería un buen esclavo, me encanta que me insulten y humillen, que me pisen y escupan. Sería incluso mejor esclavo que tú” pongo el grito en el cielo ¡Qué carajo estás diciendo! ¿dónde quieres ir a parar con ese autoengaño? Jamás recomendaría a alguien con esos “serios problemas” entrar en el tema del BDSM, no necesita un amo sino un buen terapeuta y sémuy bien  por qué lo digo. Lo único que conseguiría sería convertirse en una persona fácilmente manipulable y propiciar con esa actitus una relación de abusos y maltratos. Pasa un tanto de lo mismo cuando algún compañero gay que descubre el tipo de relación que mantengo con un dominante me dice: Huy, con lo caliente que estoy esta noche y por probar .. me daría mucho morbo que un cani de los tuyos  me follasen como una put@ sumis@ a lo bestia y dándome mucha caña, que me insultaran y me tratasen como un perr@ disfrutando al máximo de un machorro activazo. Error! eso casi nunca funciona por ningana de las partes a no ser que se pague a un chapero (tiene su morbo por supuesto y al menos no se engaña a nadie), pero el tema Dom/Sum nada tiene que ver con eso. En primer lugar, porque el amo/ alfapronto  el juego y la trampa. No le gusta que le engañen ni le uitlicen para un mero desahogo. El alfa no busca darte placer a ti, sino únicamente su propio placer, para eso le sirves. Y en segundo lugar, los que consiguieron su objetivo de hacerlo únicamente por probar, a la terrible mañana siguiente y con el falso orgullo herido, tienen la desfachatez y el veneno hipócrita de soltarme en mi puta cara:¡Qué asco! cómo te puede gustar a ti esa gentuza que te trata peor que un papel de water y te hace sentir como una mierda ajjajajjaj

 

Existe un riesgo que no me importa confesar porque es algo que trato con mis psicólogas: el tema de la co-dependencia. Si como esclavo no eres lo suficientemente fuerte y no tienes una fuerte autoestima, este tipo de relación puede convertirse en un estilo de vida absorbente, anulando todas las demás áreas, y obligándote a adoptar un comportamiento auto-destructivo. Por eso insisto tanto hasta la saciedad que lo que más me excita y valoro es un macho alfa es su libertad. Lo que procuro por todos los medios es no convirtirme en alguien que ahoga, asfixia, da pena y mendiga amor, viviendo en una constante necesidad de demostración de afecto.. eso sí que es tóxico y una vil manipulación porque ni creces tú ni deja crecer a los que lo rodean. No busco ni pretendo que mi relación con un alfa imite ni se ajuste a un patrón establecido. Sencillamente porque no funcionaría, sería un fracaso absoluto. No somos novios, no somos pareja, no nos ampara el amor ni las palabras románticas, no existen promesas de amor eterno.. porque desde el primer día no hay lugar para la trición ni el engaño.

 No es fácil encontrar el Amo/alfa adecuado que encaje con nuestros gustos y deseos, elegir bien es muy importante en este tipo de relaciones, ya que un buen Amo/alfa puede sanar nuestra auto-estima o destruirnos para siempre. Por primera vez y después de mucho tiempo, llevo cinco meses sin estar junto a un alfa ¿pueden pasar cinco meses o cinco años más sin encontrarlo? cabe esa posibilidad.¿Desperdicio mi juventud como dice mi madre? puede que sea así, es posible. No lo sé

Para finalizar, me gustaría hacer hincapié, una vez más, que un verdadero amo/alfa no es un ser cruel, torturador, descerebrado que lo único que busca es torturar y mostrarse agresivo y violento con su subordinaado. Con la mayoría de los alfas que he mantenido una relación duradera siempre han estado pendientes de mis estudios y me han exigido que lleve bien mi carrera.

Han insistido que me mantenga en buena forma física haciendo deporte con ellos.

Acostumbran a pedirme una lista de las cosas que más me gustan con las que me elogian y gratifican

en el momento oportuno.

Me han prohibido rotundamente que hable mal de los demás (los otros no están ni en nuestra cama ni en nuestras vidas íntimas) pero sobre todo que no hable mal de mí mismo. Un verdadero alfa nunca permite que su beta se desvalorice ¿por qué? muy sencillo: si el esclavo cree que no vale nada está desmereciendo la elección de su amo. Un auténtico alfa elige a su chico porque él mejor que nadie sabe apreciar y reconocer el potencial y valía de su chico.

Esto es lo que pienso ahora, (pasado un mes a lo mejor me contradigo y me convenzo de lo contrario)

pero es lo que he vivido y así lo cuento. No es un auto de fe, no tengo la verdad absoluta. Habrá cientos y cientos de amos y esclavos que lo vivan y sientan de mil maneras distintas.. por supuesto; esta disparidad de opiniones y puntos de vista es lo que enriquece y hace más interesante este tema.

CONFESIÓN, domingo 24 Abril

Odio los domingos porque ellos tienen que estar con su novia en plan pareja y cumplir con sus obligaciones familiares. Durante esas largas horas, os confieso que se me hacía muy difícil dejar de pensar en él.. no, no le recriminaba nada, ni siquiera se me hubiese pasado por la mente exigirle nada; el alfa es un hombre que ama a su novia y disfruta follando con ella y otras mujeres. Yo sólo soy “su chico”, su esclavo sexual, ese objeto que él ha creado y moldeado para su propio uso y placer. No tengo ningún derecho a pedirle nada, me gusta que sea libre y poderoso, amo su libertad. Lo que más me excita de ún hombre es su libertad. 

Pasarán las horas, y de madrugada recibiré una llamada para que acuda a su apartamento (en otros casos, incluso ir a su habitación en casa de sus padres) porque desea tomar las últimas cervezas del día en compañía de su perro fiel, porque necesita descargar toda la adrenalina acumulada durante la jornada antes de ir a dormir.  Cuando llegue a su puerta, sabe que le sonreiré eufórico y con los ojos radiantes y húmedos de felicidad por volver junto a él; me arrodillaré a sus pies y suplicaré una mirada suya. Él sabe que no es el mero deseo sexual lo que me precipita y arroja a sus brazos, él sabe que como macho alfa representa para mí todo lo que amo y significa ser un hombre con sus virtudes y defectos. Yo quiero ser como él, le imito en todo, pero él es más fuerte y me ha vencido. Por eso gustosamente me entrego a él y le sirvo.

Tras besar y lamer sus pies y manos, me pedirá que me desnude mientras con una mano sujeta la lata de cerveza, y con la otra, irá enroscando en ella la cadena que llevo siempre sujeta al cuello. No, no.. por favor! no me canso de repetir que los dominantes alphas no se pasan todo el tiempo golpeando y torturando a sus esclavos, eso no es cierto.  A él mientras está viendo su programa favorito de deportes o una serie TV, le gusta tenerme a sus pies y acariciarme el pelo mientras se relaja y apura las bebidas.  A veces, coge mi rostro entre sus manos y me mira fijamente a los ojos; cuando comprueba en mi mirada la enorme devoción que le tengo, me sonríe y me acerca cariñosamente a sus pies para enroscarme entre sus muslos. 

Antes de irse a dormir casi siempre le apetece echar un buen polvo. Con sólo cachearme las nalgas y abrirlas un poco se da cuenta de que estoy receptivo, que me muero por que él me folle. No tenéis ni idea de lo que es gozar al mismo tiempo de la sensación de adelante ( mis genitales ocultos y comprimidos dentro de mis manos) y la sensación de ser penetrado por detrás, por la polla de un alpha que lucha y embiste hasta hacerse dueño de mis entrañas… durante ese proceso me concentro en mi ojete para rodear, acariciar, comprimir y succionar su verga como si fuesen los labios de un enamorado. ¡Es tan excitante transformarse, cambiar de sexo, buscar algo nuevo, tan delicioso actuar como una puta que se ofrece por el puro placer de satisfacer a su amo! confesarle que le amo desesperadamente aunque no me permita decírselo y que estaría dispuesto a todo por servirle y complacerle. ¡Cuanta voluptuosidad hay en esa entrega!  

Aunque tengo terminantemente prohibido maturbarme y ni tan siquiera tocarme los genitales por orden expresa suya, no puedo evitar que las embestidas que me propina al follarme, mi torturado capullo roce y  y se refriegue contra los dedos de mis manos que a modo de jaula lo mantienen oculto y prisionero. Estimulado por el movimiento de su follada mi pene se convierte en un abultado clítoris inflamado de deseo, y es precisamente ese ferviente deseo de unir mis dos sexos, mis dos naturalezas, lo que provoca en mí placer delirante.

Después de correrse y vaciarse en mí, me prohíbe que me limpie; le gusta que la brecha continúe abierta, dilatada, palpitante… quiere que yo siga deseándole como una perra en celo que tras ser preñada continúa chorreando leche por el orificio del culo. Él cree que esas titilaciones de placer tras ser ser yo penetrado se apagarían tan pronto se procediera a la limpieza. Mi macho alpha tanto si se deslecha en mi garganta como en mi culo quiere que su esperma sea absorbido lentamente por mis órganos, que sus hormonas y proteínas me alimenten y transformen mi carácter. Busca en mí un tipo de feminidad sin renunciar en ningún momento a la masculinidad. El lobo alfa sodomiza al lobo beta por jerarquía pero quiere que siga siendo un lobo de su manada, no una hembra. No os podéis imaginar como aumentan y se prolongan esas sensaciones de placer cuando guardo el semen de mi macho en mi interior durante horas!… y yo soy enormemente feliz de llevar su preciado regalo en mis entrañas. Acaso ¿Podría ser de otro modo? Cuando él me penetra frenéticamente al ritmo salvaje que le exigen sus hormonas y toda esa testosterona que impregna su cuerpo, percibo – además de dominarme y reforzar su status de hombre superior –  la intención de fecundarme, de vaciar a lo bestia el contenido íntegro de sus abultados testículos. Le escucho gozar siguiendo su instinto animal, mordiéndome el cuello, arqueándome la cabeza mientras me agarra del cabello… quiere convertirme en su hembra a la que quiere fecundar pero sintiéndose libre al mismo tiempo de las ataduras de la procreación como sucedería si follase con su novia u otra mujer.

 

El sexo se convierte en algo sagrado, se hace inmenso y enormemente placentero cuando se practica únicamente para gozar del mismo, cuando uno se siente libre de las leyes naturales y de toda ética religiosa y moral. Una de las pruebas que tengo para saber que mi alpha está llegando al paroxismo del placer, es cuando le escucho insultar y blasfemar mientras me está follando. Esos insultos y blasfemias le embriagan, se siente dios dominando el mundo y a su esclavo a través de su poderosa masculinidad; esas palabras excitan su imaginación y le producen más hormonas. Cuando me las dice al oído os prometo que percibo claramente como me va inundando poco a poco mis adentros de líquido preseminal para acabar vaciando en mis tripas un verdadero caudal de esperma caliente. 

Los días que me saca a la calle y me obliga a desnudarme en un lugar concreto para mantener sexo conmigo, además de humillarme y acrecentar mi ansiedad, lo que pretende es escandalizar y transgredir las leyes de la corrección. Lo que caracteriza a un alfa es su carácter transgresor, está seguro de sí mismo y le importa bien poco la opinión de los demás. Para él le es grato escandalizar e ir en contra de los prejuicios sociales porque eso hace que aumente su ego y refuerce su status de dominación. 

TERMINOLOGÍA 4

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DICCIONARIO DE GUARRIDONGADAS VARIAS (vale también para heteros curiosos o no)

Es parte del temario y asignaturas que tuve que estudiar y practicar para las oposiciones:

Ass-to-mouth: cuando estás siendo enculado, y en algún punto, el tío le da la picá saca su artefacto y te lo introduce en la boca sin escalas.

Bukkake: práctica importada del Extremo Oriente en la que un número indeterminado de hombrecitos se atusan el calabacín mientras esperan turno para verter sus natillas sobre uno que espera de rodillas. He conocido casos de hasta 500 individuos, tras los cuales el receptor parecía una vichyssoise. Existen variaciones locales de esta práctica, pero debe notarse que en la versión original japonesa no hay contacto físico alguno entre la turba que se masturba y el que espera ansioso los chorros.
Creampie: el varón se alivia dentro de la flor del orto del compi llenándosela de amor, y de repente se levanta y abandona el lugar. Después, el afortunado agita sus nalgas y deja que el producto caiga hacia fuera.

Cumshot: se denomina así al disparo lácteo que el varón efectúa al llegar al orgasmo. Por lo general y para que tenga cierta gracia, alguien debe atraparlo usando su cara.

 

Dirty Sánchez: tras la intromisión anal, el hombre utiliza la punta de su báculo para dibujar un bigote marrón en el rostro de su pareja. En caso de haber hecho una lavativa previa, esta práctica es absurda e infructuosa. Esta asignatura no hay manera que la aprueve.

Felching: el hombre sodomiza que da gusto a quien se preste; una vez ha regado su interior, él u otra persona sorbe hacia fuera el néctar anal.

Fluffer: en el mundo del espectáculo, se denomina así a la persona que da satisfacción erótica al artista justo antes de su salida al escenario, ayudando a relajar las tensiones propias de ese momento y contribuyendo así a una óptima representación.

Gagging: forma de trabajo oral extremo y agresivo en la que el salami es tragado con afán hasta, digamos, llenar espacios en la laringe. Dicho de otra manera: es el acto de hacerle el amor a una cabeza humana. Em esta saqué sobresaliente.

 

Gang-bang: un muchacho con necesidad de protagonismo se convierte en un pequeño centro de ocio para una multitud de tíos con ganas,  y es atendido al mismo tiempo en todos sus orificios. Para entendernos, mientras unos se esmeran (o son esmerados por él), otros esperen su turno mientras agitan sus palos en el aire para mantenerlos siempre inflamados y listos.

Rusty Trombone: operación en la que la persona se coloca de rodillas detrás de su hombre con los labios presionando el ojal del trasero de éste (también llamado rusty hole), mientras con el brazo rodea la cadera y opera su manubrio, para proceder a soplar al son de La Marsellesa.

S&M: denominación de “sadomasoquismo” (siglas de Sadism & Masochism). También es el nombre de un disco de Metallica, por la relación que se establece entre una banda de pseudo-metal y una orquesta obligada a tocar con ellos por dinero o bajo amenazas.

Swapping: el alfa deposita su bifidus activo en la boca de un sumiso, quien lo saliva un poco y después lo deja caer en la boca de un segundo sumiso.

Swinger: en oposición al “aleluya, aleluya, cada uno con la suya”, se llama así a cualquier persona que sea partidaria de, o aficionada al intercambio esporádico, voluntario y no remunerado de parejas estables para fines poco cristianos.

Teabag: utilícese como verbo, denotando la introducción del saco testicular en la boca de alguien mientras está dormido o inconsciente, por lo común no como práctica sexual sino para provocar hilaridad y/o grabarlo en vídeo, o sencillamente por hacer una putada.

 

Vainilla VS BDSM y otros términos confusos — Dungeon Dominus Jaime, tu rincón para disfrutar del bdsm y tu sexualidad

Hoy reblogueo este post de Dominus Jaime  (http://dominusjaime.blogspot.com.es/2016/04/vainilla-vs-bdsm-y-otros-terminos.html porque creo que puede ayudar a aclarar algunos términos y conceptos que se prestan a confusión. A mí me resultó bastante interesante. Destaco estos dos párrafos que me han gustado mucho:

SUMISIÓN
 NO es ser utilizado, es ser útil.
NO es pensar de ti mismo que eres menos, es pensar menos en ti mismo.
NO es lo que te hacen a ti, es lo que tú puedes hacer por el.
NO es soltar riendas, es cederlas a alguien que te va a cuidar.
DOMINIACIÓN
NO es manipular, es hacer que el otro supere limites
NO es maltratar al sumiso, sino educarlo y transformarlo como pieza de barro
NO es follar fuerte, es hacer el amor fuertemente
NO es el todo vale, sino hacerse valer

 

 

 

 

Muchas veces me he encontrado (y esto no es nuevo sino de años atrás) que cuando he buscado un sumiso por los chat/redes sociales/bares/etc, o cuando el sumiso me ha entrado a mi, ciertas chispas que saltan. No digo que sea culpa de ellos, quizás solo un poco, pero sobre todo forma es culpa del…

a través de Vainilla VS BDSM y otros términos confusos — Dungeon Dominus Jaime, tu rincón para disfrutar del bdsm y tu sexualidad

PIEL MARINA

 

Hoy voy a contaros algo que no es un sueño ¿vale? sino más bien una ensoñación.. una serie de imágenes que aunque estés instalado en una escena real, el deseo y el anhelo te transportan a un estado semiinconsciente. Este último fin de semana (como algunos sabéis)  nos fuímos al apartamento de la playa mamá con su novio, mi amiga Marga , y yo. No hizo buen tiempo en esos cuatro días pero igualmente me lo pasé genial. A esa hora de la mañana (debían ser las nueve) sólo nos habíamos levantado mi madre y yo; su novio seguía envuelto entre las sábanas del dormitorio grande y Marga en mi habitación. Mamá estaba planchando junto a la terraza y entre las prendas vi que estaba una de las camisas que ella se empeña que yo me ponga pero que yo nunca me pongo jajjjaj.. porque suelo usar siempre camisetas. a ver, yo desde muy chico estoy acostumbrado a hacer las tareas de la casa, cocinar lo básico, y a planchar. Desde que mi padre y mi hermano se separaron de nosotros cuando yo tenía doce años (no entiendo por qué todo ocurre a esa maldita edad) mi madre y yo nos vimos obligados a afrontar muchos problemas y vicisitudes juntos. Es una mujer a la que admiro, y aunque somos madre e hijo, tenemos un vínculo tan especial basado en una confianza y complicidad  tan sólidas, que una simple mirada nos basta para  entendernos. Sí, ya sé que no suelo contar muchas cosas de mi día a día, pero a medida que me vaya abriendo y cogiendo confianza, acabaré hablando de personas y hechos más cercanos y cotidiamos. Lo que viene a continuación es una escena de lo más normal: yo mirando por la cristalera de la terraza a un chico en la orilla de la playa, y a un metro de distancia, mi madre planchando su ropa y mi camisa (que nunca me pongo) a las nueve de la mañana… es mi diálogo interior quien superpone los planos,y es el lenguaje del deseo quien agita las olas.

Si estuviese ante un lago golpearía la piel del agua para hallar respuestas pero no me gustan las aguas quietas – a saber qué habrán hecho para estan tan calladas-  mejor que suba en mí la marea como en la playa. Siempre el mar. No logro desprenderme de esos movimientos marinos que liberan sombras. Y las sombras, ya se sabe, sólo producen sed. Tampoco ninguna ola se asemeja a otra aunque descanse en la misma orilla. No quiero preguntar. No suelo hacer muchas preguntas. En mi mundo nunca se interroga a un hombre conmovido. Yo estaba en el apartamento de mi madre probándome una camisa blanca aún sin planchar. Mi madre dijo:

– Ese barco lleva en el agua más de dos horas, flota, chapotea, y se sumerge con las olas. ¿crees que debo llamar a los bomberos?

Miré y sólo ví el mar que debía estar muy salado a esa hora de la mañana, mar cobalto y arenas blancas.

– No es un barco, mamá. Es un cuerpo joven, un chaval moreno

¿Muerto acaso? mi camisa blanca aún sin planchar y yo muerto de deseo, pero al menos no muerto en ese mar tan yodado y salobre de la costa gaditana .¿Y si fuera un barco? si verdaderamente es un barco o un cuerpo ¿quién me lo envía? Yo me baño a menudo en ese mar sin respuestas pero hoy sólo estoy junto a que mi madre mientras me plancha la camisa. Ella es minuciosa con la plancha y el barco-hombre.. ¿se está muriendo minuciosamente? ¿y por qué frente a mi?

– No debí decirte nada, dice mi madre sin levantar la vista de la plancha, te oigo respirar y no son las olas.

Y luego acaba su labor, y me ayuda a colocarme la camisa y me besa, y me besa porque percibe por el cuello aún desabotonado de la prenda un aroma a pan recién hecho. Como si ella misma me hubiese amasado y horneado. Pero en realidad,  husmea por mi piel para cerciorarse que no tengo moratones, rasguños, ni heridas. Así son las madres.

– No tomes mucho el sol, Javi. Somos de piel muy blanca, mejor un tono dorado. (Está nublado)

– Tienes razón, es un barco.

Pero sigo mirando por el ventanal de la terraza. No consigo apartar la vista de ese cuerpo-barco cuya presencia en el mar convierte este hecho en un simple y liviano juego de existir. Veo su sexo como proa rasgando con un escalofrío la superficie verdosa y azul. Así nace el deseo… como un filo cortante sobre esa prenda de seda que cuidadosamente mi madre plancha. Mi casisa es de algodón.

El cuerpo regresa a la arena. Pero nada digo. Está desnudo y brillante de agua y de sal, y de  sol nublado. Ha superado un reto. Un desafío tan humano como el propio existir. Como esa piel de agua que respira a sus espaldas.

– Voy a avisar a los bomberos para que te quedes tranquilo.

– No hace falta. Ya se ha ido.

Mi madre me pregunta si la camisa debe ajustarse tanto. Le respondo que sí, que la camisa debe verse ajustada. En ese momento mi cuerpo se sentía vacío de brazos y abrazos. Estaba atónito viendo a ese barco convertido en cuerpo saliendo del mar. Pálido en mi camisa blanca recién planchada.

– Qué guapo estás, Javi. Pareces un novio. (¿Por qué a este niño sólo tiene ojos para los canallas y macarras, seguramente piensa).