¿NO TE ARREPENTIRÁS?

 Me tenía sujeto aún con el brazo alrededor del cuello y tendido sobre la hierba cuando por fin me liberó. De algún modo yo sabía que acabaríamos enrollados porque horas antes “ lo vi escrito” en sus ojos cuando nos cruzamos varias veces en aquel local de copas cerca del Paseo Colón. Tendría que haber sabido que cuando un puto esclavo como yo tropieza con un verdadero macho alpha, nunca debe coquetear con él y menos aún encenderlo, porque te expones a lo imprevisible y nunca sabes qué te puede suceder. Es una lección que aprendí para los restos. Pero ¿cómo vencer la fuerte atracción que desprenden sus hormonas cuando pasa a mi lado y clava en mi su mirada? si no huyo a tiempo y permanezco en su territorio sé muy bien a lo que me expongo.

Eran ya las cuatro de la madrugada cuando mis amigos propusieron trasladarnos a un bareto al otro lado del puente: Triana. Apoyado en el otro extremo de la barra al percatarse de nuestros planes, me dedicó un guiño cómplice y colocando el vaso de cubata sobre su paquete apuntó en dirección a mí con un ligero balanceo de sus piernas. Aquel gesto suyo me paralizó en seco anulando mi voluntad porque lo interpreté como un “ ven y acércate, no te vayas”. No apartó la vista de mí en ningún momento hasta que me las ingenié como pude para enfrentarme a las insistencias de mis amigos que no entendían los motivos ni excusas que les daba para no acompañarles al otro sitio.

–  Javi ¿has ligado? ¿te gusta alguien? dílo claro y ya está. 

– ¿Ligar? ¡qué dices! para nada. Sólo que quiero quedarme aquí un poco más escuchando música y tomando el fresquito mientras acabo mi copa. De verdad, Dito, no me apetece nada meterme ahora en un local cerrado.

– Vale, tú mismo. Mañana te doy un toque ¿Ok? o mejor, cuando lleguemos  te mando un guassap por si cambias de opinión.

Él tampoco estaba solo. Le acompañaban un grupo compuesto por dos chicas y tres o cuatro tíos en animada charla salpicada de continuas carcajadas. Cuando me quedé solo no me atreví a acercarme a la barra para pedir otra copa, su mirada me paralizaba por completo… por un instante hasta pensé en salir huyendo de allí pero volvió a hacerme la misma señal del vaso apoyado en su entrepierna  indicándome que me acercase hasta él. 

– No se puede ser tan cortao en esta vida. Anda, invítame a un Legendario-cola ¿Y a ti qué te pido?

– Igual, lo mismo que tú.

En su cercanía, lo primero que me cautivó fue su voz, transmitía esa seguridad en sí mismo propia del macho dominante que sabe seducir con la mirada, con la manera de moverse y sonreír, y convencido de su poder de atracción. Sin ser especialmente guapo, ni refinado en su forma de vestir y modo de expresarse, me resultaba muy atractivo porque no había nada sofisticado en él, no necesitaba de ninguna táctica ni arma de seducción porque su sola presencia bastaba para que sus “víctimas” sucumbiésemos a sus encantos.

– ¿Qué edad tienes……?

– Javi, me llamo javier. Tengo 19 años. (Esto sucedió un verano hace dos años)

– Joder, pero si eres un bebito, Javi jajjajaj… yo en cambio tengo ya 26 tacos. Oye, ¿de verdad, eres tan tímido como aparentas? 

Me echó el brazo al cuello y me acercó al grupo de amigos que continuaban en animada reunión, algunos de ellos, un tanto pasados de alcohol. Soy muy sensible al contacto físico por eso procuro siempre que puedo mantenerme a salvo de “los otros”, pero cuando un dominante se percata de mi “debilidad” invade mi espacio y derriba todas mis defensas. Al echarme el brazo sombre mi hombro percibí su olor, el volumen de su bíceps, la presión de sus dedos..  y fue precisamente esa leve presión de los dedos de su mano derecha los encargados de transmitirme el mensaje: “tranquilo, estás conmigo. Yo te protejo”.

– Este es Javi, el hermano pequeño de un colega mío del curro. Aunque parece guiri es un sevillanito como nosotros, pero más cortao que el carajo de un moro.

Tras la presentación me integré como pude en la reunión y empecé a charlar con las chicas que no paraban de hacerme todo tipo de preguntas relacionadas con donde vivía, qué estudiaba, qué música me molaba, etc… llegué incluso a arrancarme a bailotear un tema que nos gustaba a una de ellas y a mí. Noté que él me observaba continuamente y me dio la impresión de estar como poniéndome a prueba antes de rematar su conquista. Sin embargo, por mi parte hacía ya más de una hora que me había rendido por completo a su persona.

Cuando apuramos las bebidas volvió a echarme el brazo al hombro y se despidió de sus amigos.

– Voy a acompañar al niño a su casa. ¿Nos vemos luego en el Antique?

Su coche no estaba aparcado lejos de allí pero decidió que diésemos un paseo para despejarnos un poco de los vapores etílicos. Al llegar a un tramo bastante estrecho del paseo, cruzó por delante de mí y …. me encantó ver ese modo de andar seguro de sí mismo, el balanceo de su hermoso cuerpo insinuándose bajo la tela de la camisa y los vaqueros, el nacimiento del pelo rapado en la nuca, su cuello robusto y viril sobre unas espaldas amplias y bien formadas. Tenía las orejitas un poco despegadas de las sienes , un rasgo que me inspiraba ternura y morbo al mismo tiempo. Cuando llegamos a otro tramo del paseo me invitó esta vez a que fuera yo quien caminase por delante de él.  Ahora era su turno: Casi podía sentir en mi espalda como clavaba su vista en cada parte de mi cuerpo, giré un momento la cabeza y le sorprendí mirándome descaradamente el culo.

Cuando llegamos a la altura de San Telmo, al pie del puente, me soltó de repente:

– ¿Has follado alguna vez con un tío? Dime la verdad.

Negué con la cabeza. No sé por qué le mentí, sinceramente, no lo sé; tal vez por miedo a decepcionarle o por si me rechazaba.. no lo sé. En verdad, yo me había iniciado sexualmente a la temprana edad de los 9 años con mi hermano y luego, tres años más tarde, con J.V en el tema de la dominación y sumisión. Pero sí es cierto que nunca antes había ligado con un tío de esa manera, y menos aún, irme con un desconocido. Durante el paseo me dejó claro que a él le iban las tías, que hacía relativamente poco tiempo que había cortado con una chica tras cinco años de relación, y que no tenía ninguna razón para mentir ni engañar respecto a su orientación sexual. Obviamente yo me preguntaba qué pintaba yo y dónde nos conducía todo esto ¿por qué se había fijado en mí? La respuesta no tardó en llegar.

– Follo con tíos por pasta. Te lo digo así de claro. ¿Tienes 50 euros para pillar medio gramo?

Me acompañó al cajero y sacamos 80 euros con mi tarjeta y me ordenó que le esperase en un lugar que me indicó. Tuve miedo de que me abandonara y desapareciese sin más.

– No te muevas de ahí, vuelvo enseguida.

No tardó ni veinte minutos en regresar y conducirme a un lugar apartado del parque de El Alamillo. Tras hacerse una raya y encender un “mojaíto”, se desabrochó la bragueta de los vaqueros:

– Aquí tienes lo que estás deseando. Pon a trabajar tu boquita.

Empecé a hacerle una buena mamada intentando calmar mi ansiedad con los movimientos de succión, relajar las mandíbulas y abrir lo más posible la garganta para dar cabida al pollón que tenía ante mis ojos. Se bajó los vaqueros hasta los muslos separando sus piernas con la clara intención de que le chupase los huevos. Eran grandes y ovalados, se podían lamer, besar y chupar perfectamente, uno a uno, bajo la bolsa del escroto. Con una de sus manos apretó mi cabeza para que engullera del todo sus abultados cojones. Sentí como deslizaba una de sus manos por de mis vaqueros para apretar mis nalgas y acariciar mi ojete con sus dedos. Se incorporó y me tendió sobre la hierba.. le noté claramente excitado. A continuación, me levantó la camiseta a la altura del cuello para sobarme y pellizcarme las tetillas,. cuando comenzó a lamer y mordisquear mis pezones, permití que su cintura y caderas se fueran posicionando entre mis piernas. Le tenía tendido completamente sobre mí con su respiración al oído y clavando sus dientes en mi cuello. Me desnudó del todo y sentí su polla refregarse entre mis muslos…. a continuación, escupió en su mano para lubricar el enorme cilindro de carne duro y erecto como una espada.

– De verdad vas a dejarme que te folle como a una tía? ¿Seguro que no te vas a poner a gritar como una maricona? Te advierto que yo sólo sé follar como un macho dando caña de la buena. El coño de la mayoría de las tías están preparados para que les entre una polla – da igual el tamaño – incluso un cacho polla como la mía. Ya has comprobado que tengo un buen carajo y yo también he visto que tienes un culo que me pone a cien. Tío ¿sabes lo que te digo?  que lo que de verdad me pone burraco perdido es reventar un culito, follarme un coño estrechito y cerrado como el que tú tienes. ¿Estás decidido o no?. Te soy sincero, illo … Yo soy un tío muy dominante al que le excita mogollón la violación anal, emplear la violencia y forzar a quien se me resiste hasta que someterlo y violarlo. Hazte a la idea de que el dolor va a ser intenso, vas a gritar, suplicar y llorar como una putita pero no te voy a soltar porque verte llorando y asustado me pone y excita muchísimo más.

Intenté cerrar los ojos, pero tras abofetearme y sujetarme con fuerza la cara con la mano me obligó a mirarle. Él quería ver en todo momento en mis ojos la mirada de un puto esclavo sumiso rendido a su voluntad, forzarme a su antojo, gozar sintiendo mi respiración presa del pánico y ese gesto reflejo de empujar sus abdominales con mi mano al notar el inicio de su brutal penetración.

– Te advierto que esto es sólo el capullo, la cabeza de mi polla ni siquiera ha entrado. Así que ve preparándote para la follada a la que te voy a someter.

Cuando entró una, dos pulgadas de espesor de aquel pedazo de carne apenas pude respirar, el dolor era insoportable. Él me tapó la boca y se volvió aún más dominante y sádico.

– Así es como un macho se folla una tía ¿es lo que te gusta, no? Relájate chaval, no estás acostumbrado a tener un macho dentro de ti, respira… Así es como yo me follo el coño de una tía hundiendo y sacando a tope el pollón que ahora tú tienes dentro. Es todo tuyo, ¡Me cago en Dios! hazme saber que te mueres de gusto cuando te estoy follando. Así, así… esas contracciones son la prueba que estás gozando ¿Verdad que disfrutas como una tía cuando un semental como yo te está violando a la fuerza?

 Yo estaba llegando casi a la asfixia, me tenía estrangulado con sus manos sin dejarme respirar. Le supliqué con lágrimas que no podía más..  me faltaba el aire y estaba a punto de perder el conocimiento. Pero él continuó hasta llevarme al límite, hasta que mi rostro se amorató y el corazón me aleteaba con furia en la agonía. Vi sus ojos clavados en los míos invadidos por el pánico y el terror; él en cambio disfrutaba con el dolor que me producían sus salvajes embestidas y con los estertores de mi pecho por la falta de aire … hasta que sentí claramente brotar uno a uno los chorros de esperma en mis adentros y cómo vaciaba del todo el contenido íntegro de sus abultados huevos.

– Tranquilo, tranquilo….respira chaval. Lo que te ocurre es que nunca antes habías tenido la polla de un hombre dentro de ti, y nadie antes que yo te había follado del modo que tu naturaleza te pide a gritos.

Cuando me liberó del estrangulamiento fue como emerger a la superficie del mar y regresar de nuevo a la vida… y estoy seguro que esa liberación tras la angustia y terror que pasé anteriormente, la que me condujo a un orgasmo intenso y profundo que provenía de mi interior, de mis entrañas inundadas de leche. Él se sacó la polla aún erecta y cubierta de semen por unos instantes para volverla a meter de nuevo en mi dolorido ojete y ayudarme a correrme por completo.

– Me pone muchísimo como se te colorean los mofletes en esa piel tan blanca y suave que tienes.. y esos putos ojos, cabronazo, esos ojos que me vuelven loco. Hueles de puta madre, pero no me digas qué perfume usas. Quiero que sea un secreto.

 

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10 comentarios en “¿NO TE ARREPENTIRÁS?

  1. ¡¡GUAU!! Menuda historia. Me has impactado al decir que tu primera vez fue a los nueve años con tu hermano, ¿cómo ocurrió eso? :O, joderrr… ¿y él qué edad tenía?

    James

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    1. Soy de los piensan todo sucede por algo, si me “presté” al juego con el marista, y con J.V. es porque en mi cabecita se había creado este terrible lema: “Si quieres que los demás te quieran, debes pagar un precio. Debes dejar que te manoseen porque has nacido para eso.”
      De todos modos, lo vivido y sufrido con mi hermano soy incapaz aún de verbalizarlo, no puedo…
      Cuando mis padres se separaron hace ya siete años, no he vuelto a verle ni creo que volvamos a vernos. Es 3 años mayor que yo.

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      1. No, más bien en bosques tanto mediterráneos como nórdicos pero no he contado nada de eso aún, tengo que terminar lo de los hermanos, un par de posts más que tengo preparados y contar otro triángulo que tuve después del de los hermanos. Igual acabo contando algo de lo que he hecho en los bosques pero sólo bosques nórdicos si tanto te gustan.

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  2. uffff, que historia de alto voltaje…como siempre está muy bien escrito y aunque me quede a ratos alucinao y se me salgan los ojos de las órbitas a rodar por encima de la mesa en según qué partes, me quedo ahí enganchado hasta terminar. Y encima conteniendo la respiración cuando corresponde, que si tarda un poco más el tío en soltarte el cuello casi me ahogo 🙂 …vaya, que me gusta mucho como lo cuentas, ya está.
    Ahora va la pregunta cateta que no viene al caso pero es que me quedé con la curiosidad: ¿qué es eso de un “legendario-cola”?
    Abrazos, y feliz fin-de.

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    1. Ha sido la primera y única vez que he sido capaz de follar con tío que acaba de conocer.. no niego que me pone mucho ese tonteo previo por ambas partes, pero nunca llego a nada más porque acabo siempre huyendo. Me cuesta muchísimo hacerlo “del tirón “con un desconocido” (me da morbo cuando lo hacen los demás y me lo cuentan) pero yo no puedo…
      No frecuento el ambiente gay ni los lugares de encuentros fortuitos porque me provocan mucha ansiedad y me quedo bloqueado; insisto, me da mucho morbo verlo en vídeos porno o leerlo cuando lo hacen “los otros”, pero cuando yo me veo en esa situación y sé que “vamos a lo que vamos, a follar y punto” pierdo todo interés, me quedo bloqueado y acabo poniendo cualquier excusa para salir huyendo. Me pasa lo mismo con las webs de ligoteo y las apps para móviles, chatear todo lo que quieras, pero “quedar” para follar y punto, es que no puedo por mucho me que guste y atraiga el tío en cuestión.
      Yo creo que me fui con éste porque además de gustarme y atraerme sexualmente, derribó todas mis defensas cuando más que “echarme el brazo al hombro” me conquistó, me venció, me hizo “suyo”. Es que aún cuando recuerdo ese gesto de echarme el brazo por encima del hombro y apretarme contra él aún me produce escalofríos.
      Legendario, es una marca de ron cubano. Vamos, un cubata de ron.
      Un abrazo.

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      1. En esto coincido contigo totalmente: a pesar del morbo que me haya podido inspirar tu entrada de hoy, yo no he sido por el momento capaz de tener sexo con un absoluto desconocido, ni en plan “cruising” ni a través de aplicaciones móviles, etc, etc, porque por lo general me entran ganas como a ti de salir corriendo, jajaja. Sin embargo entiendo que ese gesto de rodearte con su brazo y estrecharte contra él implicaron un calor humano y unos sentimientos de protección y posesión tan intensos e inesperados que pudieron derribar todas tus defensas. Por eso me gusta como lo cuentas, porque más allá del mero relato de los hechos te entretienes en buscar el sentido que hay tras los gestos y los detalles…
        ..¡.gracias por la aclaración alcohólica!
        Un abrazo y feliz domingo.

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  3. A pesar del morbazo de la historia, me provocó un desasosiego tremendo el tío, vamos, que yo me decía – “cojopios deja al chaval que lo asfixias”
    Yo no podría contar una historia así, porque me pasa lo mismo, al menos hasta el momento, de tener sexo con alguien absolutamente desconocido en cualquier ámbito.

    Saludos y feliz lunes

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  4. Yo también pasé bastante miedo, pero también te confieso que esa mezcla de miedo y liberación en el último momento me provocó uno de los orgasmos más intensos que recuerdo. Es que acabar seguía tan excitado que no paré de temblar y llorar por un tiempo.
    Es que este tío, en mi opinión, se ajusta bastante al modelo de macho alfa natural porque su naturaleza es dominante no porque él “actúe” y quiera serlo, de hecho, estoy seguro que ni siquiera había oído hablar de machos alfas y betas. Como ya he comentado más arriba, fue mi primera y única vez que fui capaz de irme con alguien que acababa de conocer, no porque lo vea mal, simplemente es que no puedo. Necesito pasar antes por un proceso de conocernos muy bien el uno y el otro, establecer una confianza plena, establecer reglas y…. entregarme por completo.

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